Taller Sie7e

Reflejo de nuestro ser

¿Servirá la literatura para algo?  Escucho a B. B. King, su guitarra Lucille llora un blues, es un dulce lamento que nos lleva a lo citadino sin olvidar la raíz, el viernes 15 de mayo el genio de la guitarra eléctrica cerró la puerta de la vida, su música, su voz ahora vibrarán  más allá de lo eterno. ¿Cómo se agradece tanto placer recibido con su arte? Los primeros discos que tuve de él los compré en Berkeley  en ese tiempo eran sagrados, hoy son historia. Ya no compro discos compactos, existen tantas maravillas en la red, sin embargo sigo adquiriendo libros, mi maestro de escritura creativa, se espantaba porque  imprimía todas las  lecturas para el curso que él escaneaba y subía a una plataforma para leer,  no es fácil conseguir el libro decía, yo las imprimía porque necesitaba sentir en mis manos los textos, para marcar lo que llama la atención, él mismo me explicaba: mira hay un programa que puede señalar y hasta guarda todo lo subrayado.  Para mí,  emigrante de los medios electrónicos me es difícil la lectura en la pantalla me adapto a su uso paulatinamente, sigo utilizando mi obeso diccionario de sinónimos y antónimos, a pesar que tengo uno instalado en mi computadora. Desconfío de los repetidores que opinan sobre un tema con el celular, consultando a San Google, siento que no hay honestidad. Quieren información y la obtienen pero no hay placer, porque no están inmersos con la obra o autor.   Me gusta que los nativos de la era digital compren libros, pidan libros, pregunten por los libros,  hay muchos chicos que los veo leyendo, así mueven ideas avivan el universo editorial. Rubem Fonseca, escritor brasileño afirmaba que no iba a desaparecer el libro por la Internet  que no había peligro. Tengo una alumna que lee a Poe, otra a Maupassant, uno más a Carlos Fuentes, otra a Romeo y Julieta tienen catorce años. ¡viva! Están moviendo los porcentajes tan bajos de lectura de nuestro país, estos chicos son completamente nativos digitales y van al libro sin tapujos, terminan un ejercicio y sacan su libro.

    Hasta me recomiendan páginas para  que vea como las crepy-pastas que son relatos breves de horror, ellos nacieron digitales y gozan de esa movilidad. Como lectores automáticamente sienten la necesidad de escribir. La literatura arte que refleja la condición humana va seguir teniendo el vaso  para su resguardo hasta el fin de los tiempos. ¿Usted que cree?