Acoso callejero: y a ti, ¿Qué te han dicho? ¿Qué te han hecho?

El sábado pasado al terminar mi clase en la Licenciatura de Relaciones Internacionales de la Universidad de Guadalajara, salía por los pasillos rumbo a mi coche. El cansancio de la semana se hacía notar. Pero, de repente, me encuentro con unos cartelones pegados a un muro que decían, "Acoso callejero: Y a ti ¿Qué te han dicho? ¿Qué te han hecho?"

Las estudiantes escribieron en pocas palabras algunas respuestas conforme a sus experiencias. Los testimonios son tan impactantes que los transcribo, tal cual.

Nos gritan obscenidades desde los autos

¡Qué rico tu cucú!
A tu salud, ¿te la chupo?
Tanta carne y yo molacho
Me he cogido a muchas amigas lesbianas
Mamacita, contigo sin condón
Ya estás buena pa´ coger
Te hace falta un buen macho que te someta en la cama
Me agarraron el glúteo
Un chavo me agarró una pompi
¡Perra!
Si me van a gritar, que tengan el valor de decírmelo a la cara
Me tocaron la pierna
Me dijo: ¡qué bonitas piernas! ¿A qué hora se abren? Y me enseñó su pene
Eyacularon y me mojaron el pantalón
Me repegaron el pene erecto en un camión
Me agarraron las nachas dos veces en la **bienve de Vango
Un tipo de una moto me nalgueó y me tiró al piso mientras pasaba
Me tocaron la chichi
Violación
Me han toqueteado
Me pegaron su pene en la pierna y las nalgas
Un tipo me mostró su pene en el camión. Al confrontarlo me dijo que estaba loca, que no era verdad, imbécil
Mi tío me decía que me iba a machucar los frijoles
Me han repegado el pene
Si así lames helado, como chuparás el...
Me han acosado en el transporte, al grado de que es repugnante, asqueroso e intimidante
En el camión, en una ocasión mis pants terminaron mojados de semen
Los "caballeros" me dejan subir primero, para tocarme las pompis o verme
Sí te la mamo
Me han enseñado varios miembros en la vía pública
¡Estás bien nalgona!
¿A qué hora abren esas piernas?
Los varones son prepotentes, por su fuerza física
¡Qué rico lo tienes!
Me han apachurrado

Impresionada por lo que escribieron las estudiantes, busqué a la autora de la iniciativa. Se llama Fátima Fonseca, estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social. Y le hice estas preguntas.

FÁTIMA, ¿QUÉ TE MOTIVÓ A PREGUNTARLES A TUS COMPAÑERAS SOBRE EL ACOSO CALLEJERO?

Hace unos días pasamos algunas compañeras por las obras del tren ligero que se están realizando en las afueras del CUCSH. Al vernos, los trabajadores de la construcción empezaron a gritarnos cosas. Un compañero, al ver esto, quiso hablar con el responsable de la obra. Éste prometió que los gritos no volverían a repetirse. Pero todo siguió igual.

¿QUÉ VAN A HACER CON ESTOS TESTIMONIOS?

Ésta es la primera etapa de un proyecto. Buscamos hacer un diagnóstico. Vamos a repetir la experiencia en la preparatoria 2 y 18 de la Universidad de Guadalajara. Queremos evidenciar el problema. Sin duda, esto es violencia, y es la realidad cotidiana para muchas mujeres.

La próxima semana vamos a hacer una encuesta con el mismo tema. El Laboratorio de Iniciativas de Ley, del Departamento de Estudios Políticos ofrece talleres para que podamos presentar propuestas de ley. De manera que queremos presentar una iniciativa que contribuya a solucionar el problema.

Después de escuchar a Fátima, me pregunto, ¿así es el trato que reciben las jóvenes en este país? ¿Así permitimos que sean tratadas? En otros países, en donde realmente existe el estado de Derecho, es decir, que han decidido regularse por leyes, esto no ocurre. La Constitución alemana, por ejemplo, en su primer artículo establece: "La dignidad del ser humano es intocable". De ahí se derivan todas las normas jurídicas. Si alguien ofende a otra persona, sólo requiere de dos testigos para hacer una acusación y exigir una indemnización. Insultar al otro puede resultar muy caro. Si todos esos hombres que agreden a las jóvenes tuvieran que pagar altas multas por ello, el problema, de menos, disminuiría. Pero para ello se requiere un Estado que tenga la voluntad de terminar con esto y acabar con la impunidad.