Diputados y otros malestares decembrinos

Sobre la bochornosa actuación del Congreso de Jalisco

Hace unas semanas el Congreso del Estado inició un procedimiento para elegir un nuevo auditor. Los diputados fijaron las reglas a seguir: un examen, una entrevista y luego una elección del pleno. Todavía hace unos días algunos empresarios, universidades y organizaciones civiles se manifestaron en la escalinata de entrada del edificio de la ASJ para exigir una limpia elección de la persona encargada de vigilar las cuentas públicas.

Con la promesa de que ahora sí Jalisco contaría con un auditor más o menos confiable, se emitió la convocatoria que atrajo a 31 solicitantes. Después de que los resultados de las pruebas fueron dados a conocer y de que varios aspirantes desistieron de seguir en el proceso, quedaron tres candidatos.

Sólo faltaba que el Congreso, a través de una votación, eligiera a alguno de ellos.  ¿Y qué ocurrió?  Pues, ¡nada! A los diputados no les fue posible ponerse de acuerdo para elegir un candidato y echaron para abajo todo el proceso que durante semanas nos vendieron como legal, legítimo y pertinente.

¿Y por qué no se pudieron poner de acuerdo? Pues, porque cada partido se apropió de un aspirante y se volvió intransigente para acordar una salida consensada. Un candidato obtuvo 16 votos, otro 12 y otro más 8.

Y, ¿cuál es el mensaje que enviaron los diputados a los ciudadanos que mostraron especial interés en que se nombrara a un auditor independiente que realmente vigile los gastos de las instituciones del estado? Pues, que los miembros de esta legislatura, en la búsqueda del auditor, siguen privilegiando su interés político, buscan un auditor a modo y que los perfiles técnicos poco importan.

Su actuación realmente resulta reprobable si se contempla que fueron los mismos diputados quienes definieron el proceso, lo expusieron a la opinión pública y lo llevaron a cabo, para luego desconocer las reglas y declarar desierta la convocatoria. Ahora no tenemos auditor, sino una encargada del despacho. Más de lo mismo, pues. 

¿Cómo es posible que los diputados se digan nuestros representantes si a todas luces vuelven a poner en evidencia que el partido, la complicidad y la continuidad de la corrupción son sus intereses primarios?

Sobre la bochornosa actuación del Congreso Federal

¿A Usted le alcanza el aguinaldo que acaba de recibir para comprar lo mismo que pudo comprar el año pasado? ¿Verdad que no? Evidentemente estamos en medio de una crisis. Baste recordar que el gobierno federal recibe 40 por ciento de su ingreso de la venta de petróleo y que el precio de éste cayó considerablemente este año. ¿Por qué le escribo esto?  Pues porque los diputados federales en tiempos de crisis económica se aprobaron un bono de 150 mil pesos, adicional a su aguinaldo (también de 150 mil pesos). Los 500 diputados se repartirán una bolsa de 75 millones. Con un salario mínimo de 2 mil 220 pesos al mes un trabajador tendría que laborar 19 años para poder igualar los 508 mil 155 pesos que se llevará en total cada miembro del Congreso en este mes de diciembre.

Esta cantidad resulta indignante por varias cosas: 1. Porque para calmar el posible enojo de la opinión pública los diputados la han disfrazado de “gastos para la atención legislativa que deberán comprobarse”.  Ya me imagino la comprobación: dos videojuegos para mi hijo, una bolsa Louis Vuitton para mi mujer y 25 botellas de champaña francés, etc. Hasta el coordinador de la bancada del PRD en el Congreso, Francisco Martínez Neri, tuvo que admitir que “ya se aprobó y el bono tiene una característica de no bono” (!).

2. Porque este dinero es suyo y mío. Es decir, proviene de nuestros impuestos, es dinero que le quitan a usted y a mí.  El monto que sale de nuestros bolsillos y va a parar al de los diputados es francamente escandaloso. Más de medio millón de pesos.

3. Con estas medidas lo único que logran los congresistas es aumentar el odio y el encono que ya existe en el país y que cada vez se vuelve más palpable. El mensaje que envían es claro: “Estoy lejos de representarte a ti y a tus intereses. Yo vine aquí a enriquecerme. La lamentable situación económica es tuya no mía”.

Por eso me parece muy pertinente que observemos la lista los diputados que devolvieron el bono y tenerla presente:   

Lo devolvieron todos los diputados de Morena, todos los diputados de Movimiento Ciudadano y el diputado independiente por Sinaloa Manuel Clouthier. Del PRI 11 diputados de 208, 4 de 109 del PAN y 1 de 42 del PVEM. El PRD dejó al criterio de sus diputados decidir por sí mismos si devuelven el bono (menos mal que se dicen de izquierda).

Sobre la bochornosa agresión a Ana Gabriela Guevara

¿A usted no le indignó el cobarde ataque a la ex deportista y ahora senadora? ¿Cómo es posible que tres sujetos la emprendan a golpes contra una mujer en plena vía pública?

Desde luego que se trata de violencia de género. Seguramente los valientes agresores no hubieran actuado así, si la conductora de la motocicleta hubiera sido un hombre, pero, creo que este hecho merece también otra lectura.

Me parece que en efecto algo está sucediendo en este país que nos está volviendo más violentos, más llenos de odio. Existe una especie de frustración generalizada, de desánimo. En otra ocasión habrá que profundizar en ello.