Carta a los políticos sobre nuestro profundo enojo

Dirigida a funcionarios y a quienes ocupan puestos de elección popular

Quisiéramos decirles, estimados políticos, que hay muchas situaciones que nos enojan de las que son en buena parte responsables, y que, nos parece, pretenden ignorar. Por este motivo aquí pasamos a enumerarlas.

1. Altísimos sueldos, lujosas camionetas y viajes innecesarios.

Primero, quisiéramos decirles que estamos muy enojados por los altos sueldos que ustedes mismos se otorgan, por las lujosas camionetas que manejan y por la cantidad de viajes que realizan con nuestro dinero. No es posible que en un país con la mitad de su población en situación de pobreza existan sueldos provenientes de nuestros impuestos que sobrepasan los 140 mil pesos mensuales (el auditor superior de Jalisco gana, por ejemplo, 167 mil pesos mensuales; el secretario de gobierno, 155 mil; lo mismo que el fiscal general. El presidente de la Comisión de Derechos Humanos gana 145 mil). 

Según datos proporcionados por la Secretaria de Desarrollo, Rosario Robles, 10 millones de mexicanos viven en pobreza extrema y 7 millones no tienen para comer tres veces al día. ¿No es un insulto lo que muchos de Ustedes ganan por un trabajo que en algunos casos es francamente mediocre? Los viajes, que con frecuencia realizan, dizque para aprender de otros países o por motivos dudosos, nos parecen un despilfarro de dinero, ¿Qué no pueden pagarse sus vacaciones con su propio sueldo? 

2. Percepciones distintas de una ciudad sucia, descuidada y grafiteada 

La ciudad que Ustedes ven, y que aparece en los informes de gobierno impresos que distribuyen en nuestras casas, no es la ciudad que nosotros vemos. El centro de la ciudad sigue estando bastante sucio, los basureros “inteligentes” normalmente están sobresaturados y las banquetas destrozadas, desniveladas o con agujeros realmente peligrosos. (Por ejemplo, en Reforma y Pino Suárez). Si tienen algo que objetar, con mucho gusto los acompañamos a recorrer el Centro Histórico, para que se vuelvan conscientes de las discrepancias de perspectivas. 

Desde hace bastantes años, las fachadas de las casas en los barrios muestran grafitis que hacen ver la ciudad como un espacio de deterioro, de abandono, de impotencia ante el vandalismo. Lo más ridículo es cuando alguno de Ustedes sale en defensa de esto, argumentando que se trata de arte. Sinceramente nos da coraje que algunos vecinos recién pintan sus fachadas y a los pocos días ya están rayadas. ¿Para qué sirven, entonces, todas esas cámaras que han instalado?

3. La inseguridad sigue siendo un problema.

Por favor, ya dejen de presentarnos cifras que refieren un descenso en los índices delictivos. Todos, ustedes y nosotros, sabemos que muchos ciudadanos víctimas de delitos prefieren no denunciar. El trámite, la corrupción y los resultados desalientan a muchos en su búsqueda de justicia. Así, que sus cifras son muy dudosas. Datos provenientes de instituciones neutrales refieren que en México solamente dos de cada cien delitos terminan con una sentencia, así que,  ¿Para qué presumir si sabemos que en este país la impunidad impera y que la justicia se compra?        

4. Partidos antidemocráticos y muy caros.    

Entre las cosas que más nos molestan es la cantidad de dinero público, es decir, nuestro, que va a parar a sus organizaciones políticas, en concreto, a sus partidos. En 2015, el PRI, por ejemplo recibirá 96 millones y el PAN 85. Hace algunos años, los partidos de oposición obtenían recursos de sus propios miembros, ahora simplemente se dejan mantener con nuestro dinero. Lo peor es que al interior de los partidos no existen reglas democráticas que permitan llegar al poder a candidatos limpios, inteligentes y decentes. De modo que los políticos que supuestamente debían representar nuestros intereses, terminan defendiendo su propio interés y en todo caso el de su partido.

5. Finalmente hay una larga lista de cuestiones que nos han molestado y que por razones de espacio solamente las vamos a mencionar de manera muy breve.

a) La cuestión del Auditor Superior del Estado es un insulto a la ciudadanía. ¿Cómo es posible que el Congreso y los partidos sigan negociando su permanencia en el puesto a cambio de “limpiar” las cuentas de determinados municipios? ¿Cómo es posible que el auditor mande construir un lujoso edificio y Ustedes, señores diputados, no lo llamen a ofrecer cuentas?

b) También nos llena de coraje la desaparición acelerada de áreas verdes en la ciudad y en la periferia. Si Guadalajara es bonita “porque todo lo tapan los árboles”, como alguna vez afirmara un conocido arquitecto, ¿Cómo se verá cuando llegue a su total desnudez? Las invasiones de inmobiliarias en  Los Colomos, la Primavera, y en la barranca nos preocupan. ¿Por qué no emprenden acciones efectivas que detengan este deterioro?

c) Finalmente, quisiéramos decirles que la supuesta “redensificación” de la ciudad, hasta ahora es solamente una palabra para justificar el caótico surgimiento de torres por todos lados. Si bien es cierto que el crecimiento vertical es más rentable en cuestiones de gasto municipal, lo que está ocurriendo es una aparición desmedida de edificios de apartamentos en lugares totalmente inapropiados, que atentan contra el paisaje urbano, congestionan más el de por sí ya congestionado tráfico y en muchos casos desvaloran el patrimonio de quienes tienen una casa al lado.

Bueno, la lista podría ser más larga, pero en otra ocasión  la completaremos, y seguramente otros lectores, les harán llegar otras razones de nuestros enojos.