Voces Ibero

Cuando el trabajo nos consume

Un síntoma de que te

acercas a una crisis nerviosa

es creer que tu trabajo es

tremendamente importante.

Bertrand Russell 


Cada día es más frecuente encontrar profesionistas desgastados, desmotivados e insatisfechos con su trabajo y sus logros profesionales. Herbert Freudenberger, psiquiatra alemán (1927-1999), fue uno de los primeros en describir,en 1974,el agotamiento laboral al que llamó Burnout.

Este síndrome parece estar presente sobre todo en las personas que tienen “profesiones de ayuda” y en las que se dan interacciones humanas intensas y duraderas como médicos, enfermeras, profesores, trabajadores sociales, etcétera.

El síndrome de Burnout  (del inglés burn-out; consumirse o agotarse) o síndrome del trabajador quemado, es un estado avanzado de estrés laboral crónico y prolongado; se caracteriza por un desgaste físico y mental progresivo y por una falta de motivación absoluta por la labor que se desempeña.

Se da con mayor frecuencia en personas idealistas, con expectativas altas en relación a las metas planteadas y con un gran sentido del deber y la responsabilidad.Entre las principales causas que lo originan están: las excesivas jornadas de trabajo, el miedo al desempleo,la sobrecarga laboral, las exigencias constantes de instituciones, la ausencia de reconocimiento y las pobres condiciones laborales.

Éstastraen como consecuencias: agotamiento físico permanente, dolor y tensión muscular, alteraciones del sueño, sistema inmunológico deficiente, deterioro cognitivo, ansiedad, depresión, ausentismo laboral y deseos de abandonar el trabajo (en los casos más graves el trabajador llega a estar incapacitado para ejercer su función, tanto física como mentalmente). Además,es un síndrome cíclico, se puede repetir en diferentes épocas de la vida, en distintassituaciones, ya sea en el mismo trabajoo en otro.

En suma, es necesario, antes de llegar a una crisis nerviosa, aprender a jerarquizar nuestras prioridades en la vida, a plantearnos expectativas realistas, a relajarnos, a no autoexigirnos de manera excesiva y en caso de no poder salir adelante solos, buscar ayuda profesional, con el fin de tener una vida encaminada a la salud y el bienestar personal que nos permita apoyar a los demás.