Voces Ibero

El agua en el Sol

El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza”, Leonardo da Vinci

 

Mi abuelo fue perforador de norias, muchas de ellas en la región Lagunera. Andaba con su cuadrilla buscando agua dulce por el monte, semanas enteras caminando a lo largo y ancho de terrenos desolados, a pleno rayo de sol, hasta encontrar agua.

A estas personas también se les conoce con el nombre de zahorí, término que de acuerdo a la RAE viene del árabe zuharí y que sirve para designar a la persona a quien se atribuye la facultad de descubrir lo que está oculto, especialmente manantiales subterráneos.

Desde muchos años atrás se considera que los zahoríes son personas que tienen una sensibilidad especial o “poder” que les permite encontrar agua bajo tierra y señalar el sitio donde se ha de abrir un pozo. Para algunas personas, los zahoríes son magos, adivinos, brujos o radiestecistas; otras ni siquiera conocen su existencia o los consideran un mito.

Sin embargo, creamos en la existencia de un don especial o no, el hecho de buscar agua subterránea a través de varas parece ser muy antiguo. Incluso antes de la Edad Media.

Y si bien los zahorís han utilizado a lo largo de los años varas de madera (de avellano, de sauce, de nogal, etcétera) o de metal (de cobre, latón, acero, etcétera) también es cierto que han necesitado algo más que su vara y han tenido que hacer uso de la observación y en muchas ocasiones del conocimiento del terreno para analizar los indicios, por ejemplo: dónde crece la hierba, hacia dónde corre o se absorbe el agua de lluvia, cuál es la consistencia de la tierra, donde se forman charcos o riachuelos con la lluvia.

La tierra almacena agua de lluvia entre sus diferentes capas, entre las rocas, en huecos, grietas y pozos naturales bajo el subsuelo. Y cada vez que llueve, esos depósitos se vuelven a rellenar, por lo que es factible encontrar agua perforando la superficie, en sitios que indican su presencia.

Cuando mi abuelo encontró agua dulce en el Ejido El Sol, la comunidad (ya había algunas personas que vivían ahí en jacales y sobrevivían con agua que les llevaban en pipas) hizo una gran fiesta para agradecer a mi abuelo y a su equipo tan importante hallazgo.

Encontrar agua en el Sol fue una bendición para tantas personas como lo ha sido a lo largo de la historia de la Comarca y del mundo encontrar el líquido sin el que la vida, simplemente, sería imposible.