Voces Ibero

Inteligencias perdidas

Desde que Howard Gardner lanzara en 1983 su teoría acerca de las inteligencias múltiples (la lingüística, la musical, la lógico-matemática, la espacial, la corporal-kinestésica, la interpersonal y la intrapersonal) muchos estuvimos de acuerdo en contemplar la inteligencia no sólo como una capacidad unitaria, sino como un grupo de inteligencias múltiples.Durante siglos, las artes y el deporte fueron parte importante del currículum en las instituciones de enseñanza; sin embargo, pareciera que llegó un momento en que la educación artística, en particular, sufrió una baja en el estatus académico y empezó a ser vista, por algunos, como pérdida de tiempo, como estudio de materias de relleno y como una actividad de la cual se puede prescindir.El pasado 14 de septiembreapareció en Notimex la nota“La educación artística recupera lo humano”, en la que la investigadora Irma Fuentes Mata señaló “que desde hace 15 años este tema ha preocupado a organismos no gubernamentales, como la UNESCO, que en 1999 afirmó que la educación artística sí debe ser importante en los planes de estudio de las escuelas, porque desarrolla habilidades y capacidades artísticas y mentales”, además de reconocer “que la creatividad es una forma para mejorar la cohesión social y promover una cultura de la paz”.La inteligencia vista como potencialidad necesita de varios elementos para desarrollarse a plenitud, la capacidad del ser humano, su ambiente, su cultura, las oportunidades que se le presentan en la vida y las decisiones que toma la propia persona o las personas que la rodean cuando aún no puede decidir por sí misma.Debido a que no siempre cuenta con las condiciones necesarias para lograrlo, el hombre ha perdido a lo largo de la historia la posibilidad de desarrollar muchas de sus inteligencias. En el siglo XXI se ha dado mucha importancia a los avances en las tecnologías de la información y la comunicación, por lo que considero que es un reto buscar la integración de las ciencias y las artes, apostar por el desarrollo personal, por el aprendizaje holístico y, sobre todo, por el desarrollo del ser. 


laura.parra@iberotorreon.edu.mx