Voces Ibero

Hybris

“Donde hay soberbia, allí

habrá ignorancia; más donde

hay humildad, habrá sabiduría”,

Salomón



En la mitología griega se utilizaba el término hybris para señalar la falta más grave que cometían los hombres, que era el creerse superiores a los dioses y a sus semejantes. Esta “enfermedad del ego” o síndrome, como lo llaman algunos, ataca principalmente a aquellas personas, hombres o mujeres, que obtienen puestos de poder. 

Las personas con hybris (no importa si el cargo es de mayor o menor importancia), se muestran con soberbia y autoconfianza exagerada. Don Juan Matus lo llamaría“Importancia personal”.

Esta situación los lleva a creer que siempre tienen la razón ya considerar que nadie está a su altura.

A las personas que opinan de manera contraria a la suya las ven como enemigas y dan cabida sólo a personas incondicionales que por lo general buscan sus favores y su apoyo.Cuando la persona padece hybris interpreta la realidad de manera errada, sólo ve lo que quiere ver o lo que sus seguidores le muestran, por lo que muchas veces toma decisiones equivocadas.Las personas que ejercen el poder en cualquier actividad, no sólo los políticos, tienen que lidiar día a día con el síndrome de hybris y por desgracia pocas se salvan de él.

En algunas ocasiones es suficiente con que la persona pierda su puesto de autoridad para que se acabe el hybris; en otras, es necesaria “una combinación de sentido común, sentido del humor, decencia, escepticismo e incluso cinismo que trate el poder como lo que es, una privilegiada oportunidad para servir…” (En el poder y en la enfermedad de David Owen,neurólogo y político británico)Los dioses griegos castigaban a los hombres por su arrogancia desmedida. Mandaban a Némesis (Diosa del castigo) contra quienes se sentían casi dioses con la finalidad de regresarlos a su nivel de simples mortales. 

Como dice David Owen (quien fue rector de la Universidad de Liverpool de 1996 a 2009), los griegos sabían que los dioses, a los que también se les puede entender como la realidad, no toleraban el hybris y exigían humildad.

Nuestro México necesita líderes que, como principio, de manera consciente e intencionada practiquen la humildad, ya que las secuelas de los que padecen hybris las sufrimos todos. 


laura.parra@iberotorreon.edu.mx