La benemérita opina

La voz del pueblo, es la voz de dios

Decían los antiguos que la voz del pueblo es la voz de Dios: vox populi, voz Dei, lo cual es una gran verdad; a partir de esa idea, se creó el concepto de Soberanía. Tal como lo señala el artículo 39 de nuestra Norma Rectora o Constitución, la soberanía nacional reside, en esencia y origen en el pueblo, todo poder público dimana del pueblo y se establece en beneficio de la gente, el pueblo tiene, en todo tiempo el inalienable, imprescriptible, indivisible y sagrado derecho de cambiar, de modificar su orden jurídico y su forma de gobierno.

Es por ello, que se instituyó la República = cosa pública, asunto de todo, lo que le concierne al pueblo, a la gente, a todos. Así, la República es de todos, entre todos la formamos y lo que se haga, será el resultado del trabajo de todos. El régimen republicano es diferente al monárquico, en la República, quien detenta el poder es por un tiempo determinado, no es omnipoderoso, omnipotente o intemporal, su mandato o servicio al pueblo es por un tiempo limitado, tal como se señala en las Normas Rectoras o Constitución y sus leyes reglamentarias en materia electoral.

Nuestra Constitución señala que las elecciones son libres, auténticas y periódicas, ya que es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República, representativa, laica y federal, cuya base es el sufragio efectivo: universal, libre, directo, personal e intransferible. Así, como sabemos, las elecciones en México, son trienales y se eligen diversos cargos, según su duración de tres o seis años, de ahí los trienios en que se realizan los diversos procesos electorales, tanto a nivel local como federal.

Como lo señalamos en el apunte anterior de la Benemérita Opina dentro de este medio plural de opinión Milenio, en el sentido de que es necesario el sufragio efectivo, en la pasada elección del 7 de junio, en nuestro amado Estado de Jalisco, como es normal, campeón en muchas cosas, en este caso, en participación ciudadana en materia electoral, tuvimos una participación política alta y que se manifestó en las urnas, de manera pacífica y respetuosa, hubo poca violencia, esperemos que cada vez sea menos, mucha civilidad en el proceso de votación y en la aceptación por parte de los candidatos en cuanto a los resultados, de ahí que los tribunales electorales tendrán poco trabajo y que lo ideal es que no hubiese tribunales electorales porque lo mejor sería que candidatos, coaliciones y partidos, aceptaran los resultados electorales, lo cual sería lo más recomendable en un país de personas, donde prevalezca el humanismo. De esa manera, en la jornada electoral pasada, se expresó la voluntad de Dios, el pueblo salió a manifestarse, como siempre lo ha hecho y existen expresiones contundentes, como son, entre otras, las siguientes:

- El pueblo de México y de Jalisco, es de gente tranquila, civilizada, no nos gusta la violencia, deseamos la paz, que  nuestra familia viva con seguridad, que en nuestro vecindario exista la armonía, vivir con la calma para desarrollar nuestras funciones sociales de alimentación, salud, educación, trabajo, recreación, cambio de poderes y demás actividades como personas y ciudadanos dentro de la paz, el orden, el respeto a las costumbres y a la moral pública que marcan nuestras familias. No olvidamos que en las luchas de la Independencia, de la Reforma y de la Revolución, los conflictos electorales fueron las principales causas de dichas revoluciones sociales en el país, la inconformidad social, detonó con la política.

- El pueblo vigila, no se equivoca, siempre manda, cada vez más atento, alerta de que los gobernantes realicen su trabajo con lealtad, honradez, profesionalismo y mirando siempre por el bienestar del pueblo y por la justicia social, elementos fundamentales para lograr el orden, la armonía y la paz.

- México es productor de grandes riquezas desde hace más de quinientos años, fuimos colonia de España y se consolidó como la gran potencia del planeta; somos zona hegemónica del Imperio de EUA y México es fuente de poder y de riqueza de esta gran potencia actual. De igual forma, nuestro país ha generado los hombres más ricos del planeta desde hace muchísimos años y los sigue generando, qué bueno que tengamos la capacidad de crear riqueza y que nuestra gente tenga la mejor calidad de vida, pero todos, no sólo algunos, entonces es buena la riqueza, pero si se distribuye para todos, mejor, entonces, la política debe ser el medio de repartir la gran riqueza en recursos humanos y materiales con que contamos y no que sea sólo para algunos; de ahí que los políticos deben generar políticas públicas, prácticas impositivas y generen empresas que produzcan empleos y salarios dignos para todos, con una seguridad social en beneficio de todos, con alimentación, salud, educación, recreo, empleo y que todas nuestras necesidades básicas estén plenamente satisfechas, tenemos los recursos para ello.

- Los políticos, candidatos, partidos, coaliciones y demás actores y agentes electorales, deben ser propositivos, científicos sociales capaces de dar respuestas a las necesidades y problemas sociales, los cuales deben ser el motivo central de los debates y no ataques personales, estamos cansados de las difamaciones, calumnias e injurias que se dan en todos los órdenes de nuestra sociedad, es fácil destruir, debemos construir, lo cual requiere cambiar el círculo vicioso en el que estamos, por uno virtuoso.

- Los poderes de hecho, los económicos, quienes detentan el poder económico, comercial, industrial y el del saber, tienen más posibilidades de influir en la sociedad, en la gente, en las decisiones de los electores, nos falta incluir en nuestra democracia a las comunidades originarias o pueblos autóctonos, a los campesinos, a los obreros y a los sectores marginados.

- La República es de todos, entre todos debemos construir la democracia, los elegidos son los representantes, los mandados por todos a todos nos deben servir; el hecho de que voten algunos, requiere que entre todos abramos más posibilidades, oportunidades y educación de una cultura democrática en México.

Por lo anterior, es menester cumplir con el mandato de nuestra Norma Rectora o Constitución, de una educación para todos, de una cultura democrática en la que todos, preparados, capacitados, con formación política, histórica, cívica y demás elementos podamos discernir, elegir, dictaminar y votar las mejores opciones para el pueblo, porque el pueblo no se equivoca y siempre manda, felicidades pueblo, en especial a los que votaron y a los que no, que se preparen, lo podemos hacer mejor y entre todos, es más fácil.

 

José de Jesús Covarrubias Dueñas