La benemérita opina

Las perversiones del capitalismo

El capitalismo es un engendro maligno, cuyo fin primordial es la acumulación de riqueza mediante la explotación de las personas. Las luchas que han tenido las personas por sus derechos, de rebelarse contra tiranos, déspotas, dictadores, depredadores y demás personas que violaban los derechos de los individuos, han venido retrocediendo ante la dictadura del capitalismo, el triunfo del materialismo y el retroceso de conquistas y derechos sociales.

Así, entre otros crímenes que se han venido perpetuando por el capitalismo, contra los derechos de las personas, son:

- Promover el negocio de la muerte: guerras, ritos satánicos, violencia, uso de drogas y enervantes, el narcotráfico, los instintos animales de las personas y demás formas de deshumanizar a la raza.

- La compra y venta de los valores, principios e intereses más preciados de las personas.

- Privatizar lo público, lo que es de todos, el interés general, el orden y la paz pública.

- Los procesos de privatización de los servicios de salud: servicios médicos, medicinas, hospitales, ciencia, tecnología y demás elementos vitales, necesarios para vivir con dignidad.

- Los procesos de privatización de los servicios de educación: disminución del presupuesto, por tanto, de la cobertura educativa y disminución de la calidad en la educación; formar “pobresores” o trabajadores de la educación lumpenproletarios, que no pueden capacitarse o actualizarse de manera permanente; concesionar los servicios educativos al mejor postor y demás prácticas educativas sin compromiso social y humanitario.

- Comerciar con la compra y venta de datos personales, robos de identidad, compra y venta de personas, de sus órganos, arrendamiento de vientre y en general, usar a la persona como objeto de comercio.

- Los procesos de privatización e internacionalización de diversos deportes, monopolizados con los medios que manipulan y enajenan a la opinión pública.

- Las apropiaciones perversas de productos naturales del planeta, de las personas y comunidades originarias a las que se les impide su aprovechamiento: café, cacao, mezclilla, papa, maíz, nopal y cactáceas en general, entre muchos otros, que son de todas las personas y no deberían ser objetos de explotación comercial, sino que son elementos que requieren los seres humanos para un desarrollo armónico e integral de sus facultades como personas.

- Las múltiples violaciones a los derechos laborales: contratos temporales, sin prestaciones, sin reparto de utilidades, intermediación laboral, sin seguro de desempleo, sin seguridad social y demás formas en que se han venido disminuyendo las conquistas laborales.

- Las formas de esclavitud encubiertas: trata de blancas, robo y tráfico de personas, de menores, de mujeres, de trabajadores y demás seres humanos que son tratados como mercancías; explotación laboral, jornadas de trabajo excesivas, labores sin medidas de seguridad e higiene, empleos sin capacitación para el trabajo y demás violaciones constitucionales, a la ley y a los tratados internacionales.

- Las jubilaciones (afore), se han cometido fraudes, abusos de confianza y robo de las pensiones de millones de trabajadores.

- Convertir el préstamo en usura. Las deudas o empréstitos de los Estados, países o naciones, en armas de esclavitud colectivas e instrumentos de dominación política que arrasan la soberanía.

- El cambio del matrimonio como institución tradicional que protege a la familia y a la unión de una mujer y un hombre para la preservación de la especie humana. Como ya se expresó, la unión entre personas de un mismo sexo, se puede amparar en otra figura jurídica diferente.

- Publicar lo privado, lo íntimo, destruir la dignidad de las personas, su familia, matrimonio, profesión y demás valores personales, méritos, logros y esfuerzos individuales, familiares y sociales, a través de la difamación, injurias, calumnias, ofensas y demás mentiras, tergiversación de la verdad, entre otras maneras de enfrentarnos, dividirnos y tener a las personas llenas de odios, rencores y formas en que se impida el reconocimiento personal, de los equipos o del trabajo en conjunto y de que la sociedad se integre y colabore para el interés general, logrando el bienestar de todos.

- Crear ídolos falsos, se puede crear un ídolo musical, deportivo, político o de lo que sea y en un día, convertirlo en monstruo, en el peor de los mortales, ese es el poder mediático o el ciberpoder.

- Lo que no se publica en el ciberespacio, no existe, no es verdad, ya en países enteros o poblaciones de millones de personas, su única manera, vía o mecanismo de informarse “de lo que pasa”, es en el ciberespacio, si no está ahí, no existe, no pasó nada.

- Controlar y manipular a la opinión pública para destruir o suplantar, mediante un proceso largo, constante, certero, como arma mortal, de desaparición de las instituciones, del Estado, de los poderes formales, como el legislativo, el ejecutivo y el judicial, el sistema educativo, el sistema político, ser el fiel de la balanza en las elecciones por medio del engaño, de la propaganda, de la mentira, el chantaje, la corrupción y todas las formas que se puedan, para orientar el sentido del voto hacia donde más les convenga, el fin justifica los medios.

- Apoderarse de la opinión pública para imponer a los gobiernos que mejor les venga en gana, a los que protejan sus intereses o que coadyuven a sus perversos proyectos de privatizar lo que le corresponde al pueblo como los servicios de alimentación, salud, educación, transporte, recreación, medios que forman la opinión pública, el mar, el cielo, los recursos naturales y de todo lo que se pueda, con tal de obtener pingües ganancias.

En conclusión, se deben fomentar los derechos planetarios y una conciencia de respetar a las personas, a los seres vivos que habitamos al planeta y al planeta mismo como un ente vivo que debemos cuidar antes de buscar otros mundos habitables; primero debemos de preservar el que tenemos, no destruirlo y después, indagar otros lugares habitables en el cosmos, irracionalidad más bruta no hay, destruir el maravillosos planeta que tenemos, para buscar otros donde podamos vivir, este es el mundo, el espacio más hermoso, no demos más vueltas, si existen otros, qué bueno, pero primero, cuidar lo que se tiene, porque nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.

 

José de Jesús Covarrubias Dueñas