La benemérita opina

Tratados internacionales

Los Tratados internacionales son los acuerdos, pactos, convenios o compromisos que firman los Estados Nacionales con otros Estados, organismos, estructuras, instituciones o entes internacionales, a través de los cuales adquieren derechos y obligaciones recíprocos.

El artículo 89 de nuestra Norma Rectora o Constitución de la República, en su fracción décima, nos señala los principios que deben regir la política exterior de México, que son trascendentes y muchos de ellos, han sido aportaciones de ilustres mexicanos a los documentos internacionales como los de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así tenemos, la doctrina Juárez, Carranza, Estrada; en el mismo sentido encontramos las aportaciones de García Robles y de los tapatíos Antonio Gómez Robledo y Alberto García Arce, entre otros destacados juristas e internacionalistas.

Así, los principios normativos que debe seguir nuestra política exterior, son: la autodeterminación de los pueblos o el respeto a que cada pueblo soberano determine su Norma Rectora o Constitución, sus autoridades o cesiones de soberanía, de manera principal; por tanto se afirma la no intervención o el respeto a no invadir a otro pueblo; dado que las controversias deben ser resueltas en forma pacífica y se proscribe o prohíbe el uso de la amenaza, de la fuerza o violencia en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica entre los Estados, la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto; la promoción y protección de los derechos de los humanos o de las personas y las luchas porque exista paz y seguridad en el planeta, de manera principal.

La Secretaría de Relaciones Exteriores, en el presente año, publicó, en su novena edición, una obra que incluye los tratados internaciones y demás instrumentos de dicha naturaleza que México ha firmado o los compromisos que nuestro país tiene con entes en el exterior, suman cerca de 700 instrumentos bilaterales con 101 países y organismos internacionales y casi 745 documentos con compromisos internacionales, lo que nos da una suma aproximada de 1450 documentos que ha suscrito, signado o en los que estamos comprometidos a nivel internacional.

El estudio de los tratados e instrumentos internacionales, mediante los cuales, nuestro amado país, se ha comprometido o incluso, ha cedido soberanía a entes de fuera, son muy importantes y es necesario que los estudiemos, dado que ahí también debemos defender los valores, principios e intereses de la Patria, de los mexicanos, de nuestros recursos materiales, naturales y la protección de lo que es nuestro, en armonía a los valores, principios e interese planetarios.

Asimismo, debemos recordar, que dadas las condiciones paupérrimas, pobreza, poco empleo y difíciles posibilidades de desarrollo y bienestar para nuestro país, nuestros compatriotas acuden al extranjero, más del 98 por ciento de nuestros paisanos que se encuentran en el extranjero, es en los EUA, donde se les trata en forma discriminatoria, entonces, es menester estudiar el derecho internacional para la defensa de nuestros hermanos.

Debemos destacar, de igual forma, que el Servicio Exterior Mexicano (SEM), es una de las áreas más profesionales y especializadas con que cuenta nuestro país; ahí han estado y se encuentran grandes intelectuales, académicos, juristas, internacionalistas y personajes que todos los días defienden los intereses de la Patria, aprovechamos esta ocasión para enviarles un mensaje de respeto, gratitud y de exhortación a que sigan protegiendo los grandes valores, principios e intereses de nuestro pueblo.

Por ello, son un ejemplo para los estudiante de derecho y de cualquier asignatura, profesión o modus vivendi, ya que en casi todas las materias, se han suscrito tratados o instrumentos internacionales; entonces, debemos aprender de dichos profesionistas mexicanos, que son un ejemplo de talento, estudio y disciplina que debemos seguir, ¡felicidades por su labor!

El escenario mundial, planetario, ha cambiado de tierras, mares y continentes a polvo lunar y espacio sideral; en nuestra era, se enorgullece de las máquinas que piensan y se duda de los hombres y las personas que tratamos de hacer lo mismo, porque quieren animales domesticados y a los animales domesticados les satisface la manipulación, la enajenación, la vida fácil; los hegemónicos, pretenden que todos los pueblos, que las naciones reunidas, desde Gibraltar hasta el Kamchatka, desde el Ártico hasta el Antártico; desde la Gran Esfinge hasta Chichén Itzá, marchen regidas por su correspondiente sistema o forma de dominio y fatalmente, el mandato de la bruja y del ogro, es mucho más potente y significativo que el sagrado privilegio de cada ser humano, de cada persona, de los pueblos, a elegir, su modo de vida.

Así, debemos estudiar los Derechos Planetarios, proclamación realizada en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, en el 50 aniversario de la fundación de la ONU, en la cual, se establece que todas las personas somos iguales y libres, que el planeta no es propiedad de ninguna persona física o moral; por tanto, todos nos debemos respetar, a las personas, a los seres vivos y al planeta, en cuanto ente vivo; así, la educación debe ser declarada patrimonio de la humanidad, en especial, la educación pública en todos sus niveles y grados, como un ejemplo de cómo se deben respetar los derechos planetarios.

José de Jesús Covarrubias Dueñas