La benemérita opina

Testamento simplificado o designación de beneficiario

En el artículo 2665 Bis del Código Civil del Estado de Jalisco se contempla esta figura jurídica con un gran contenido social, sujeto a las siguientes características:

1.- Se aplica a todos los contratos o actos traslativos de dominio y se incluye como una cláusula.

2.- Se circunscribe a la adquisición de un solo inmueble.

3.- Se limita a que se designen: cónyuge, hijos, nietos, padres, abuelos y demás ascendientes o descendientes en línea recta.

4.- Puede ser libremente modificada o revocada por el propietario del inmueble.

5.- Cuando dos esposos adquieren un inmueble, aún con crédito bancario, de Infonavit o Pensiones Civiles del Estado, en el mismo contrato de compraventa se incluyen a ambos.

Su importancia radica en que, al fallecimiento del propietario, sin necesidad de procedimiento sucesorio ni nuevas escrituras, y solo con el pago del impuesto de transmisión patrimonial de carácter municipal, se correrá la nota en el Registro Público de la Propiedad en donde aparezca el beneficiario como nuevo propietario.

Con ello, los padres de familia preocupados por el bienestar de sus hijos y que en el pasado recurrían al esquema de escriturar la propiedad en forma directa a sus descendientes y en el mejor de los casos, reservándose el usufructo vitalicio ya no experimentaran la problemática que se producía cuando por cuestiones de la vida, tenían necesidad de enajenar el inmueble para subsistir en sus necesidades durante la última etapa de su ciclo vital, en donde por lógica, se reducían sus ingresos; sin embargo, sus hijos, algunas veces sugerido por los cónyuges de estos, se negaban a su firma.

Así, los esposos que fruto de su trabajo y muchas veces recurriendo a privaciones de algunos satisfactores compran un inmueble, pueden usarlo, rentarlo y aún venderlo sin restricción alguna; Además puede pactarse que al fallecimiento de alguno de ellos, el cónyuge sobreviviente se convierte en el  único propietario y hasta cuando ocurra el deceso de ambos, los hijos podrán aprovechar la finca.

Este esquema funciona en el Estado de Jalisco sin limitación en cuanto al monto del inmueble, a diferencia del Distrito Federal y de la mayoría de los estados de la República, en donde solo comprende los inmuebles adquiridos con motivo de algún programa de regularización como sería el de la CORETT o topada a los montos de los créditos de interés social, ya que el legislador de 1995, al promulgar el Código Civil vigente, estimó que la sociedad tenía el mismo interés en que la viuda o los hijos de un empresario, profesionista, o académico que fuera propietario de un bien inmueble en el fraccionamiento residencial más exclusivo de la ciudad, que idénticos parientes de un obrero o comerciante informal que al ocurrir el fallecimiento de “la cabeza de la familia” no se vean precisados a vender el inmueble para el pago de los gastos que se generen para regularizar la propiedad.

A partir del mes de octubre del año 2006, es obligatorio para el notario que autoriza una escritura de compraventa que explique al comprador esta cláusula, para que haga la designación correspondiente y en el caso de no desear realizarla en ese momento o porque ya sea propietario de otro inmueble, se deberá dejar constancia sobre ello.

 

Lorenzo Bailón Cabrera

Catedrático de la Benemérita Universidad de Guadalajara