La benemérita opina

Día de la bandera

El 24 de febrero es día de la Bandera, nuestra enseña nacional, símbolo de nuestra identidad, escudo mexicano, ejemplo de heráldica planetaria y de simbología cósmica, tal como lo dicen los maravillosos versos a nuestro lábaro patrio:

Se levanta hasta el sol, mi Bandera; con Kuauhtli y Centeotl hasta el Tonatiuh; muy adentro en el centro de mi corazón, está mi bandera, que nos envuelve con todo su amor y pasión.

¡Es mi Bandera, la enseña nacional; son sus colores, mensaje inmortal; desde niños sabremos respetarla y también por su honor: vivir!

Así, nuestra Bandera, es símbolo de identidad, de unidad, integración, solidaridad, compañerismo, fraternidad, amistad y amor a nosotros, a nuestra familia, a la gente, ciudad, país y planeta.

Hemos tenido diversas banderas, entre otras: El Panchimalli o insignia azteca; el Estandarte de Moyotla; la Bandera Antigua Chimalli; el Escudo Azteca o Glifo de Ahuizotl; Bandera Panquetzaliztli; Bandera de Kuitlahuak; Bandera de La Raza Hispánica; Estandarte de Hernán Cortés; Pendón del Virreinato; Estandarte de la Ciudad de México; Estandarte de Don Miguel Hidalgo: ¡Viva María Santísima de Guadalupe!; Bandera del Batallón de la Muerte; Bandera de Mariano Matamoros; Bandera de Don José María Teclo Morelos y Pavón; Bandera Tricolor: 1808; Bandera de los Insurgentes: 1819; Bandera Trigarante de las Tres Garantías (1821); Bandera Trigarante de Iturbide con la Corona Imperial; Bandera del Batallón de las Tres Villas; Bandera del Batallón Activo de San Blas; Bandera Guardia Nacional Artillería de Mina; Bandera del Batallón de los Supremos Poderes, entre otras.

Una cuestión muy importante que se debe corregir, es que el Águila Mexicana = Kuauhtli Mexhika, no debe estar jorobada, encerrada, enclaustrada, agachada; sino volando, con las alas extendidas, hacia el sol, hacia Tonatiuh, al encuentro inmortal.

De igual forma, se deben exaltar los valores, principios e interese de México, nuestra identidad, la Bandera Nacional, El Himno Nacional Mexicano, nuestra historia, héroes, hechos históricos, trascendentes, conocer nuestra Constitución o Norma Rectora, que han sido la causa de que seamos una gran nación, cultura, país, mestizaje, sincretismo y todo los maravillosos que es nuestra raza y país, de lo cual debemos sentirnos orgullosos.

Lo anterior es muy importante para formar personas en lo integral, que desarrollen todas sus facultades de manera armoniosa, que tengan una seguridad en sí mismos, en su origen, familia, padres, sociedad y en que sepan que son seres humanos valiosos, libres, iguales y merecen, por tanto un respeto igual a todos, cada persona es un ser muy valioso.

Sin embargo, en los últimos años, hemos presenciado, que los medios que forman (deforman) la opinión pública, se han dado a la tarea de desprestigiar los valores, principios e intereses de nuestra gente; nada vale o sirve, sólo el dinero y las mercancías o productos de fuera; se ha trabajado en que cada ser humano y persona no tenga identidad o seguridad en su persona, familia, comunidad o sociedad; así, cada persona, cada ser sin órbita, sin punto de apoyo, sin identidad o conciencia histórica de que no sabe el ser maravilloso que es, queda a merced de la manipulación de los poderes económicos, del consumismo, de la enajenación, mercadotecnia y propaganda, a los cuales no les importan los seres humanos, sus necesidades y problemas, sino que sólo los ven como objeto de explotación.

Por ello, debemos pensar y trabajar en que la gente se quiera a sí misma; porque cada ser humano es valioso y tiene algo que enseñarnos; para ello, una persona debe aceptarse y quererse como es, a sus padres, debe amar a su Patria: a su mamá y papá, a su familia, a su gente, su sangre, costumbres, idiosincrasia, lo que se es; además, debe ser nacionalista, que es querer el lugar donde se nació, el terruño, el ejido, la comunidad, la ciudad, la sociedad en donde una nació y se desarrolla; entonces, el ser patriota o nacionalista no es malo, es querer lo que somos, no sentirnos avergonzados o tener complejo de inferioridad por haber tenido a su mamá, papá o haber nacido en Guadalajara, Jalisco, México o en el planeta.

Por el contrario: ¡qué orgullo poder aprehender la sabiduría del gran Tlacaelel; tener conciencia de que Xilotl, el maíz, es el alimento cósmico, del futuro del mestizaje planetario al que vamos y con la Esperanza de que ya no nos matemos; por tanto, es un gran orgullo de ser Tapatío y dejar el que cada uno de nosotros sea apático, Tapatío significa otra cosa más trascendente!

Así, debemos, los de la Ciudad, cuidarla, que mercenarios no acaben con lo que es de todos, cuidar la paz, el orden el interés público, que es de todos; tenemos muchas cosas de que enorgullecernos y por ello, debemos cuidarlas. Por ejemplo, no debemos seguir permitiendo que mercenarios usen el nombre de nuestra amada ciudad para denigrarla, mancharla o hacer negocio con la identidad de nuestro país, Estado y Ciudad, el nombre de Guadalajara, no lo merecen los que obtienen ganancias y denigran a nuestra amada Patria primera, las autoridades debería velar porque nadie ose usar, para denigrar el sagrado nombre de Guadalajara, Jalisco y México, por ahí comienza nuestra identidad, son nuestras banderas, símbolos de unidad de orgullo, de fortaleza, de poder formar una niñez y juventud sin complejos de inferioridad, sin traumas, prejuicios o mentalidad derrotista. Sin lugar a dudas, merecemos algo mejor, sobre todo, la niñez y la juventud y no nos lo están dando, entonces, vámonos poniendo a pensar y a trabajar para formar personas que se sientan orgullosas de ser Tapatíos, jaliscienses, mexicanos y seres planetarios íntegros y sobre todo, humanos.

José de Jesús Covarrubias Dueñas