La benemérita opina

Corrupción

La palabra corrupción, proviene de la raíz latina corruptio + onis, que significa corrupción, a su vez, se interrelaciona con el término corrumpere, que significa acción y efecto de alterar o trastocar la forma de algo; echar a perder, depravar, dañar o pudrir algo; sobornar a una persona con dádivas o de alguna forma, pervertir a una persona, hacer que algo se deteriore.

A partir de dichos vocablos, se han conceptualizado de manera jurídica, la idea de corromper las costumbres, lo cual está ligado, de manera íntima, a la afectación de los derechos de las personas, perturbar el orden público o que la seguridad personal o pública pudiera correr riesgo.

Así desde antes de la época de oro de los griegos, en el siglo quinto antes de nuestra era cristiana, ya los sabios habían advertido de que se estaba corrompiendo cada vez más la raza humana y por ello, era menester formar personas que respetaran las costumbres de los antiguos; por ello, comenzaron a reflexionar respecto a las formas de educar a las personas, ciudadano y a los dirigentes de la polis.

Entonces el gran Platón escribió a partir de las sabias enseñanzas de Sócrates La República o de lo Justo, en donde se habla de una andragogía o de las formas de educar a los habitantes, ciudadanos y cómo formar la clase política, la clase dirigente, ya que los gobernantes no nacen sino que deben ser el producto de la formación en el proceso enseñanza aprendizaje de toda una vida, tal como reza nuestra Norma Rectora, una forma de vida y de ahí a un sistema de vida.

Al hilo del gran Platón, el nous, el genio, Aristóteles de Estagira, redactó la obra de Ética a Nicómaco, Nicómaco era su papá, médico de Filipo de Macedonia y en su honor, así llamó a su hijo primogénito, de ahí la importancia de la obra para su descendencia.

En dicha obra, el estagirita, señala que quienes detenten el poder deben vivir con arreglo a las costumbres del pueblo, ya que dentro de dichas costumbres, se encierran los grandes valores, principios e intereses de la raza en dicho contexto; entonces, vivir conforme a las costumbres, es respetar lo más valioso o trascendente de la comunidad a la que se pertenece, por ello, los dirigentes deben ser el fruto perfecto de la sociedad a la que pertenecen de ahí que algunos filósofos como Joseph de Maistre haya expresado que la sociedad tiene los gobernantes que se merece, expresión en la cual no comparto del todo, porque un pueblo esclavo, miserable, inculto, pobre, ignorante y demás formas de mansedumbre o manipulación; no son del todo responsabilidad de la raza sometida, tampoco se les debe eximir del todo, lo cual significa que es una responsabilidad compartida, tanto peca el que mata como el cómplice.

En la actualidad, dado el mundo capitalista en el que vivimos, la corrupción es la forma más fácil de obtener el dominio económico de las personas, cosas, recursos o países, a las personas y a todo se compra, de ahí la vileza, pobredumbre y decadencia en que vivimos, ya que mucha gente haría cualquier cosa por dinero, por tanto, es capaz de matar, robar o realizar cualquier hecho delictivo por unos cuantos, pesos, dólares, libras, oro, plata o euros o hasta por un taco.

Así, la corrupción es la forma en que los grandes capitales, los poderosos, manipulan, manosean, tergiversan, echan a perder o hacen que se trastoque la naturaleza de los grandes valores, principios e intereses de una persona, comunidad o sociedad a la que se pertenece para favorecer los intereses del agente corruptor.

Por ejemplo, si alguien vende aguas negras, envasadas y gasificadas, a sabiendas de que son un peligro para la salud, que pueden provocar, gastritis, colitis, úlceras, cáncer, enfermedades de los riñones, caries, diabetes, presión alta y demás trastornos de salud pública; se hacen campañas publicitarias para enajenar a la gente e inducirla a que tome porquerías; de igual forma, se corrompe al tendero, al de la “tiendita” y al de la “tiendota” para que, de manera exclusiva venda su producto, es una piratería en la que se monopoliza el mercado y se realizan prácticas monopólicas corrompiendo a toda la cadena productiva y de consumidores, no importa que se envenene a la gente y se provoque un mal de salud pública, lo importante es la venta del producto.

De igual forma, la corrupción de las personas comienza si los padres de familia no educan a sus hijos conforme a los valores, principios e intereses sociales; en premio o sanción, si son respetuosos, educados, disciplinados, hacen deporte, acude a la escuela y demás obligaciones.

Lo mismo acontece en la escuela si los profesores (pobresores) piden algo indebido a los alumnos o los alumnos se dejan corromper o quieren comprar su calificación, estamos ante hechos de corrupción de los estudiantes, que si así se van deformando y después son los políticos o futuros gobernantes, entonces seguirán dicho camino corruptor que ya iniciaron hace muchos años; por ello, debemos formar gente responsable, educada, seria, comprometida con su sociedad, disciplinada, seria, proba y con los atributos que queramos ver en nuestra clase dirigente, nuestro políticos y autoridades provienen del pueblo, si el pueblo es corrupto, es drogadicto, alcohólico, prostituido o corrupto, entonces no aspiremos a ver autoridades santas, limpias y puras existe una estrecha interrelación, además; la sociedad debe vigilar la actuación de los gobernantes que eligió por aceptación expresa o tácita.

Entonces, la mejor forma de evitar la corrupción es a través de la educación de las personas en la familia y en la escuela conforme a nuestros valores, principios, interese y costumbres; y no permitir que la televisión, cine, radio y demás medios electrónicos los echen de perder o los corrompan con las leyes del mercado o de las marcas.

Por lo anterior, debemos enseñar a los niños desde la más tierna edad, el respeto, que conozcan la norma Rectora o Constitución y respetar nuestras leyes, es el mejor antídoto contra la corrupción y el ejemplo arrastra.

JOSÉ DE JESÚS COVARRUBIAS DUEÑAS