La benemérita opina

Juárez y el federalismo

El Benemérito de las Américas, Don Benito Pablo Juárez García, como gran discípulo liberal de los liberales jaliscienses como Ignacio Ramón, Prisciliano Sánchez Padilla, Josef Mariano Fausto, Andrés Otero Mestas, Valentín Gómez Farías, entre otros grandes maestros del constitucionalismo, del federalismo y del Estado de Derecho (government of law and not of men), líneas que siguió y defendió siempre, ideales republicanos por los que murió y guardó una congruencia en su vida privada y pública, como la declaración de la moratoria de la deuda externa, lo que propició la invasión extranjera y la pérdida de la vida de los hijos de Juárez, el destierro de su familia y el atraso de nuestra República, ante las divisiones internas y las invasiones extranjeras, todo previsto por el genio de Mariano Otero en su Ensayo sobre la verdadera cuestión social y política que se agita en la República Mexicana, de 1842.

Así, Juárez, luchó por el Gobierno Republicano, representativo, democrático, soberano, laico, independiente, popular y federal; el federalismo, surge como una definición de organización política, ante las antítesis de monarquías, gobiernos centralistas, el despotismo, tiranías, oligarquías, plutocracias, dictaduras y demás formas de opresión que había padecido el pueblo de México y que se veía el federalismo como un paradigma en que podía organizarse nuestra República, tareas que iniciaron a gestarse en Xalisco, con las propuestas de Francisco Severo Maldonado y el famoso Pacto de Anáhuac, desde 1823 y con fechas previas, sobre todo, en los círculos académicos en Guadalajara (Cfr. Enciclopedia de México, Secretaría de Educación Pública, México, 1998, tomo 5, pp. 2670; además, Covarrubias Dueñas, José de Jesús: Enciclopedia Jurídico Político Electoral de Jalisco, Guadalajara, Jalisco, México, 2005, tomo primero).

El federalismo es una forma de organización política del Estado y del Gobierno, a través de la cual, se pretende descentralizar el poder o que existan los check and balances = pesos y contrapesos, de los poderes, ya previsto por el excelso Aristóteles en Política y actualizados dentro en el contexto del advenimiento del Estado Moderno o del Estado de Derecho por el ilustrísimo Montesquieu, quien expresó: es menester que por la propia naturaleza del poder, el poder frene al poder, manifestaciones realizadas, como siempre lo caracterizaron en su obra cumbre Del Espíritu de las Leyes.

Así, el federalismo, es una superestructura creada a partir de un pacto (federare) efectuado entre partes, componentes o elementos que cuentan con una soberanía y le delegan, a través de su poder, autonomía, libertad o independencia a un ente supra o configuración máxima, determinadas facultades, atribuciones, competencias o poderes, reservando ciertos márgenes de libertades o autonomía.

Por ello, el sistema federal, se considera que es más adecuado para los Estados o entes políticos que cuentan con grandes espacios territoriales; por tanto, se considera que las partes, deben de distribuirse el poder político, económico, religiosos, cultural y en general, social; dotando a otros entes federados, municipios, regiones, autonomías o como se les denominen sus atribuciones que se derivarán del pacto o contrato social celebrado entre las Altas Partes Contratantes, de ahí la importancia del Estado de Derecho (Staatsrecht) y el tratar de someter a los poderes formales a la Norma Rectora, Constitución o ley, que se supone es la expresión de la voluntad popular, conforme a Rousseau en el Contra Social o Principios de Política).

El federalismo parte de una Constitución o Norma Rectora, como lo fue el primer paradigma de los Estados Unidos de América, desde 1787; que fue el modelo que inspiró a los liberales mexicanos en 1824, 1857 y 1917; dado que se ha considera que en nuestro país, siempre hemos tenido estructuras de poder centralizadas, lo cual crea hipertrofia, macrocefalia, gigantismo, desigualdad, atraso, marginación y en lo político, no se promueve el republicanismo, la democracia y el general, el desarrollo armónica e integral de las personas, de la sociedad, la horizontalidad del poder y que se busque la libertad, la igualdad y la justicia social (Cfr. Britannica, Chicago, EUA, 15 edición, 1995, tomo 4, pp. 712 y ss.; asimismo, Borja Ceballos, Rodrigo: Enciclopedia de la Política, Fondo de Cultura Económica, cuarta edición, México, 2012, tomo A – G, pp. 767 y ss.).

Otros elementos del federalismo son los poderes formales, las estructuras territoriales con sus grados de autonomía o descentralización a través de marcos normativos establecidos mediante pactos, lo cual implica una distribución de poder en todos los aspectos: político, económico y social; la Federación o ente superior, tiene lo que denominó Locke el Poder Federativo o la representación jurídica internacional, de ahí la figura del Jefe de Estado y de Gobierno, como es el caso de México y los EUA.

Pero lo más sobresaliente del federalismo es que es una estrategia para que la ciudadanía sea más libre e igualitaria y pueda contar con mayores y mejores niveles de bienestar y por tanto, de justicia social; de que en nuestro país, se puedan satisfacer las necesidades de la gente en una forma eficiente, eficaz, con economía y mirando al constante mejoramiento en todos los órdenes, así, el federalismo es una estrategia de distribución del poder que requiere de una ciudadanía educada, participativa y sobre todo, activa.

José de Jesús Covarrubias Dueñas