Apuntes Financieros

La televisión tradicional bajo fuego

Pasos en la azotea. Eso están sintiendo las empresas de televisión tradicional.

La semana pasada, el mercado accionario les mandó una señal fulminante. En el transcurso de los dos días posteriores al reporte trimestral de sus resultados, cuatro de las principales empresas de televisión tradicional a escala mundial: Time Warner, Walt Disney, 21st Century Fox y Viacom, perdieron entre 10 y 20 por ciento de su valor de mercado. ¿La razón? El miedo de los inversionistas a la televisión digital.

Desde hace tiempo la televisión por internet ha amenazado con mermar la dominancia de la televisión tradicional, tanto la abierta como la de paga. Ahora la amenaza se ha convertido en realidad. Ya la televisión abierta venía perdiendo audiencia. Pero quedaba el consuelo de que la televisión de paga —por cable y satelital— seguía generando crecimiento.

No más. Como fue evidente en los resultados de las cuatro empresas arriba mencionadas, cada vez más usuarios de televisión de paga están optando por cancelar sus suscripciones para concentrarse en televisión por internet. Dichos usuarios, a quienes se les ha denominado los cord-cutters (corta cordones), prefieren la comodidad y precio de una televisión que ofrece video bajo demanda y acceso desde cualquier aparato móvil a una que ha aumentado constantemente sus precios y que los ha forzado a pagar paquetes con canales que no quieren ver.

Mientras que las acciones de las cuatro empresas de televisión tradicional se desplomaban la semana pasada, las de Netflix, líder de la camada de empresas de televisión digital que está desquiciando el mercado, su ubicaba en máximos históricos; gracias, en gran medida, a un robusto incremento en su número de suscriptores. Este contraste solo confirma la migración de los consumidores de la televisión de paga a la digital.

La tendencia parece clara y es razonable pensar que, como ocurre con cambios tecnológicos, se acelerará. Basta extrapolarla unos 5 o 10 años para apreciar el impacto que puede tener en las finanzas de las empresas de televisión tradicional. El miedo está justificado.

Para predecir qué va a pasar en México en muchas ocasiones sólo hace falta mirar al norte. Estados Unidos marca la pauta. Es verdad que todavía no se ve cercano un punto de inflexión en México como el que está viviendo aquel país: la televisión de paga tiene mucho campo de crecimiento y la penetración de Internet de banda ancha es aún muy baja. Pero la señal es clara: las empresas de televisión tradicional en nuestro país eventualmente también sufrirán los estragos de internet.

juliose28@hotmail.com