Apuntes Financieros

¿El principio del fin de la CNTE?

Quizá la sección 22 de la CNTE pensó que demostró su poder la semana pasada cuando obligó a Claudio X. González Guajardo, presidente de Mexicanos Primero, a interrumpir una conferencia de prensa y acortar su visita a Oaxaca. Lo cierto es que en lugar de fuerza, la actitud de los maestros disidentes denota fragilidad. De hecho, es posible que esta supuesta victoria de la CNTE sea recordada como el principio de su fin.

Para que se den cambios importantes en una sociedad, en ocasiones es fundamental que la opinión pública los respalde o incluso los impulse. No hay que olvidar que así ocurrió con el omnipotente SNTE, que justo en su apogeo, cuando amenazaba con bloquear la reforma educativa, fue marginado. Los mexicanos se fueron hartando de los excesos y la falta de disposición de la cúpula de este sindicato para responder a las necesidades educativas del país, al punto que el gobierno pudo —o quizá no tuvo más remedio— actuar.

Ya la CNTE tenía gran parte de la opinión pública en su contra, gracias a los paros que constantemente realiza no solo en Oaxaca, sino en la Ciudad de México y en otros estados de la República. Con la intolerancia que mostró en el incidente tan público de González Guajardo y la enorme cobertura que se le ha dado, quiero pensar que la percepción negativa solo crecerá.

Pese a ser duramente criticado por los medios, debo decir que entiendo la respuesta del gobernador Gabino Cué. ¿Qué podía hacer? ¿Qué podía decir? Su actitud simplemente confirma lo que dijo González Guajardo: que la sección 22 de la CNTE representa un poder fáctico que tiene secuestrada la educación en Oaxaca. El gobernador, que en estos momentos goza de cierto orden y paz en su estado, simplemente no quiso hacer enojar a la CNTE y declaró que no es un poder fáctico. Su negación solo lo confirma.

Para poder enfrentar a los maestros disidentes, el gobernador necesita más fuerza. Y esa fuerza tiene que venir del gobierno federal, de la sociedad civil y de la opinión pública. Así como el gobierno federal, tras una fuerte presión pública, incluida la de organizaciones civiles como Mexicanos Primero, acotó el poder del SNTE y por fin produjo una reforma educativa, ya vendrá el día en el que le toque su turno al ala revoltosa de la CNTE (es importante acotar, puesto que la gran mayoría de los maestros del país hacen una excelente labor).

Hay gotas que derraman el vaso. ¿Será el reciente episodio de Oaxaca una de ellas? ¿Será éste el principio del fin de la sección 22 de la CNTE?

juliose28@hotmail.com