Apuntes Financieros

La multa histórica a las Afore

En lo que representa una multa sin precedente, la semana pasada la Comisión Federal de Competencia Económica castigó a cuatro Afore con mil 100 millones de pesos por prácticas monopólicas.

Todos los trabajadores privados —y varios públicos— tienen una cuenta de ahorro individual para el retiro que es administrada por una Afore. Aunque no es tan común que ocurra —por lo menos de manera voluntaria— los trabajadores pueden cambiarse de Afore si así lo desean. La Cofece determinó que durante 2012 y 2014 cuatro de estas Administradoras de Fondos para el Retiro se pusieron de acuerdo de manera ilegal para demorar el traspaso de cuentas.

No me hace sentido por qué se arriesgaron las Afore transgresoras. Es verdad que el mover una cuenta de una Afore a otra conlleva ciertos gastos administrativos, además de una pérdida en el monto de sus activos. Puede que, como indicó la Cofece, las “administradoras buscaron incrementar sus utilidades a partir de una reducción de su gasto comercial”. Pero el monto de los ahorros resulta marginal en relación con sus utilidades. ¿Para qué buscarle tres
pies al gato?

La respuesta que se me ocurre es que evidentemente no pensaron que las fueran a cachar y mucho menos a castigar. Con una cultura de la impunidad como la que se vive en nuestro país no me extrañaría que ese haya sido el razonamiento. Lo que está claro es que hoy las Afore culpables se han de estar dando de topes. Por evitar incurrir en gastos administrativos menores y así elevar marginalmente su utilidad, acabaron pagando una multa multimillonaria.

Tengo que confesar que tampoco me cuadran las distintas posiciones de los reguladores. El tamaño del monto de la sanción impuesta por la Cofece implica que las irregularidades cometidas por las Afores fueron graves. Y sin embargo, la Consar, el órgano encargado de regular dichas Administradoras, saltó de inmediato a minimizar el golpe al decir que no se había puesto en riesgo los ahorros de los trabajadores.

Es verdad, el ahorro de los trabajadores parece no estar en peligro. Entiendo también la intención de la Consar de evitar que una noticia como esta genere nerviosismo. Con casi 3 billones de pesos para el retiro administrados y más de 50 millones de cuentas asignadas, las Afores tienen una importancia enorme. Cualquier indicio de que sus operadores se están coludiendo puede producir mucho daño. Pero también creo que la Consar puede estar tratando de cubrir su propia espalda. ¿Quién, al fin y al cabo, se encargaba de supervisar a las Afore cuando estaban conspirando para evitar el traspaso de cuentas de los trabajadores?

juliose28@hotmail.com