Apuntes Financieros

El mal precedente de una exitosa movida

Desde el principio se veía como una movida política. Mediante un escueto comunicado de solo dos líneas, la SEP anunció hace 12 días que las evaluaciones a los maestros —pieza medular de la reforma educativa— quedaban suspendidas “indefinidamente” dados “nuevos elementos a considerar”.

Muchos pensamos que el propósito de la medida era político: apaciguar a la CNTE y a otras secciones conflictivas del sindicato de maestros para mejorar las perspectivas del proceso electoral. Eventualmente, se reestablecerían las evaluaciones. Así fue. Y más rápido de lo esperado. El pasado lunes, un día después de las elecciones, la SEP informó que se reestablecería de inmediato el calendario de evaluaciones.

Al parecer, la estrategia del gobierno funcionó. Por un lado, consiguió su objetivo de realizar elecciones en relativa calma. Por el otro, reestableció la obligación de los maestros de evaluarse para poder mantener sus plazas, tal como lo contempla la reforma educativa.

No hay daño, ¿verdad? Como dijo Shakespeare, “bien está lo que bien acaba”. Pero, ¿realmente no hay un daño? ¿Realmente no importa cómo se llegó a la meta? Aunque el resultado es positivo, el comportamiento del gobierno sienta un mal precedente. La obligación de evaluar al magisterio está plasmada en la Constitución. Si puede darle la vuelta a la Ley por fines políticos (por más buenos que estos sean), ¿qué garantiza que no lo haga en el futuro bajo otra motivación?

Con tantas reformas estructurales por implementar, el contar con reglas del juego claras y predecibles de su funcionamiento se vuelve imperativo. Estoy seguro que a una transnacional petrolera, por ejemplo, no le va a gustar ver que en una reforma tan importante para el desarrollo futuro del país, como la educativa, se manejaron consideraciones políticas por encima de las legales. No dudo que esta incertidumbre la incorpore a la hora de determinar la tasa de rendimiento que requiere para hacer inversiones en nuestro país.

Habiendo dicho esto, creo que en la actualidad el gobierno tiene mucho menos campo de maniobra para imponer su voluntad que en el pasado. Es otro México. Solo hay que ver la feroz reacción de las organizaciones de la sociedad civil y de los medios de comunicación ante la suspensión de la evaluación. También hay que ver la reacción del poder judicial, el cual, en respuesta a un amparo promovido por Mexicanos Primero, determinó suspender provisionalmente la determinación de la SEP aún antes de que la propia Secretaría diera marcha atrás.

juliose28@hotmail.com