Apuntes Financieros

Donde la irresponsabilidad tiene consecuencias

He seguido con atención la triste historia del ferry Sewol que se hundió en Corea del Sur hace un par de semanas y provocó cientos de muertes. Algo que me ha impresionado es el contraste tan marcado en el sentido de responsabilidad de las autoridades sudcoreanas ante esta tragedia y el de las mexicanas en situaciones similares.

Nadie sale bien librado del naufragio del ferry. El capitán y la tripulación se comportaron de una manera poco honorable al abandonar el barco y no ayudar a los pasajeros. Las autoridades, al parecer, no acataron la regulación existente y admitieron más peso del permitido en la embarcación, lo que pudo influir en el desastre. El gobierno coordinó mal el rescate.

Todo esto nos debe resultar familiar a los mexicanos. Por lo visto la ineptitud de autoridades no es exclusiva de México. Lo que debe ser ajeno a nosotros es la manera en que las autoridades sudcoreanas han actuado tras la tragedia.

De entrada, los 15 miembros de la tripulación del Sewol, incluido al capitán, han sido detenidos, acusados de negligencia criminal. Y las consecuencias no se detienen en personal de nivel bajo. Hace unos días, nada menos que el primer ministro de Corea del Sur anunció su renuncia, al citar el pobre manejo de su gobierno sobre el naufragio. La propia presidenta se disculpó el lunes con la población de su país por la incapacidad de su gobierno de prevenir el desastre y por la ineficiencia en los primeros esfuerzos de rescate.

El sentimiento de deber y de compromiso es tan profundo en la cultura sudcoreana que el subdirector de una escuela preparatoria que transportaba el ferry, quien fue uno de los sobrevivientes, se suicidó pocos días después y dejó una nota donde asumía “toda la responsabilidad” de la muerte de estudiantes al haber sido él quien “inició el viaje escolar”. En su nota solicita que esparzan sus cenizas en el lugar del accidente.

¿Podemos imaginar reacciones similares, donde las autoridades mexicanas asuman la completa responsabilidad de sus errores? Solo hay que remontarnos a la tragedia de la guardería ABC de hace cinco años en la que murieron 49 niños. A la fecha no hay una sola persona bajo proceso judicial. De los 19 funcionarios acusados, 19 fueron exonerados. Y aunque por suerte el reciente problema de la Línea 12 del Metro no llegó a convertirse en tragedia, la reacción de nuestras autoridades no deja de ser representativa. Simplemente no hay culpables. No hay responsables. No hay sentido de honor. Nadie pide perdón. Qué diferencia con Corea del Sur.

juliose28@hotmail.com