Apuntes Financieros

El gobierno no debe cubrir todos los ahorros de Ficrea

Me da mucha pena la situación de miles de personas que pudieran perder gran parte de sus ahorros por el fraude de Ficrea. Pero el gobierno no debe ser responsable de devolverles todo su dinero.

Aunque a nadie nos guste, es natural que en un sistema financiero complejo surjan casos como el de Ficrea. Como referencia, en Estados Unidos, un país con sólidas entidades regulatorias, todo el tiempo quiebran instituciones financieras y se cometen fraudes. Basta recordar a Lehman Brothers o a Madoff.

El que una entidad financiera esté supervisada y regulada por la CNBV no implica que esté libre de problemas o sea a prueba de fraudes. De entrada, la Comisión tiene la responsabilidad de vigilar a cientos de entidades financieras. Simplemente no cuenta ni con los recursos humanos ni financieros necesarios para hacer una revisión exhaustiva de cada una de ellas.

Por supuesto que hay que buscar mejorar la supervisión de los órganos regulatorios financieros del país. Pero no hay que engañarnos: nunca se van a erradicar por completo las quiebras ni los fraudes. En estos casos, el gobierno no puede (no hay dinero que alcance) ni debe (los incentivos que se generarían serían nefastos) actuar como respaldo de todos los ahorros, aun cuando las pérdidas provengan de una pobre supervisión. Al final de cuentas, los ahorradores deben ser los responsables de su dinero, no el gobierno, y son ellos quienes deben decidir en qué institución confiar.

Es apropiado que, como marca la ley, el gobierno proteja a los pequeños ahorradores y que actúe como garante de hasta 131 mil pesos (en el caso de Ficrea, este seguro cubre a 42 por ciento de los ahorradores). Pero para montos mayores la responsabilidad cae, como debe ser, en la persona.

Solo hay que imaginar lo que ocurriría si el gobierno garantizara todos los ahorros en el sistema financiero nacional, sin importar la cantidad. Además de que el costo sería prohibitivo, el único criterio para escoger una institución sería el rendimiento. No importaría qué tan riesgosa sea o si llega a quebrar; el gobierno nos regresaría nuestro dinero. Los incentivos que un escenario como este generaría serían nefastos. Se fomentaría la irresponsabilidad tanto de los ahorradores como de las instituciones financieras.

Es por eso que el gobierno debe respetar su criterio de garantía y no cubrir la totalidad de los ahorros de los defraudados por Ficrea, por más doloroso que esto sea. Lo que sí debe hacer es recuperar lo más posible en la liquidación y enjuiciar a los responsables del fraude.

juliose28@hotmail.com