Apuntes Financieros

El empujón de la izquierda al IVA general en alimentos

Sin mucho ruido, la izquierda —de hecho, con todo su apoyo— discretamente ha abierto una puerta que nos lleva de manera natural y directa a aplicar el IVA general en alimentos.

Bajo el supuesto de que afectaría a los más pobres, el rechazo absoluto a impuestos a alimentos (y a medicinas) ha sido una de las banderas emblemáticas de la izquierda mexicana en los últimos años. Y, sin embargo, a raíz de la reforma fiscal que se aprobó el año pasado, gracias en gran medida al apoyo de la propia izquierda, varios alimentos, de refrescos y jugos envasados a pan dulce y galletas, están gravados a partir del 1 de enero.

El argumento de la izquierda fue que los productos a los que se les aplicaron nuevos impuestos son nocivos para la salud, por lo que de cierta manera está protegiendo a la población. Este tema es debatible. Lo que no es debatible es que los principales afectados de estos impuestos son los mexicanos de menores recursos, quienes son los que consumen desproporcionalmente estos alimentos.

Claramente la izquierda estuvo dispuesta a romper con uno de sus estandartes ideológicos a cambio de lo que consideró un bien mayor. Aunque es curioso que haya aceptado aplicar el IVA de 16 por ciento a alimentos para mascotas, aun cuando no se aplica el argumento de salud. De cualquier manera, el resultado final es el mismo: varios alimentos que antes estaban exentos, con la reforma fiscal dejaron de estarlo. Ahora la discusión pasa de si cobrar o no IVA a alimentos a si extender los que ya existen a otros alimentos, una gran diferencia. El tabú se rompió. El IVA en alimentos es una realidad.

De los pocos que se dieron cuenta del potencial de este cambio fiscal fue el folclórico ex diputado Gerardo Fernández Noroña, quien en un acto que calificó de desobediencia civil se rehusó a pagar el nuevo impuesto en la compra de una bebida azucarada (50 centavos de un Boing). Le guste o no a Fernández Noroña, lo cierto es que la puerta ya se abrió para generalizar el IVA en alimentos (y de la mano vendrán las medicinas). Y qué bueno. Como lo he defendido repetidamente en este espacio, para financiar el creciente gasto que exige la población es necesario generalizar el IVA.

Me imagino que para aplacar el nerviosismo de la izquierda, el secretario de Hacienda anunció hace unos días que no se ajustará el IVA en los próximos tres años. Más que por la negativa, esta declaración llama la atención por dejar abierta la puerta para hacerlo en el corto plazo.

juliose28@hotmail.com