Apuntes Financieros

Mi doctor será una máquina

La tecnología está revolucionando la forma en que vivimos: desde cómo nos comunicamos hasta cómo aprendemos. En pocos aspectos de nuestras vidas tendrá más efecto que en nuestra salud. En particular, la manera en que interactuamos con nuestros doctores sufrirá una profunda transformación.

Desde hace siglos, la relación doctor-paciente se ha mantenido relativamente igual: hay un contacto personal entre las partes para determinar el estado de salud y pasos a seguir. Sin embargo, este contacto ya ha comenzado a cambiar. Gracias a internet, la comunicación con el doctor se está digitalizando. Las consultas pueden ser a distancia, vía videoconferencia. En México ya existen empresas de telemedicina, como Alentha, que con su servicio de ClickTuDoc busca digitalizar las consultas. Análisis de exámenes médicos, como radiografías, también se están realizando cada vez más a distancia.

Asimismo, gracias a gadgets como Jawbone, una pulsera que mide diversos signos de salud y, ahora, el iWatch, es posible monitorear una serie de parámetros médicos y de mandar reportes de cualquier anomalía a nuestros doctores de cabecera. Más relevante será el papel de los smartphones, los cuales se irán transformando en herramientas de salud y, como han hecho con otros sectores, revolucionarán la medicina.

Con el tiempo, la participación del doctor se irá marginando. Al final de cuentas, la función del doctor es evaluar los síntomas del paciente y determinar el mejor curso de acción. En todo caso, su decisión depende de un análisis de posibilidades relacionado con el perfil, los síntomas y el historial del paciente. Los procesos de evaluación se basan en árboles probabilísticos de decisión, justo el tipo de procesos en los que las computadoras sobresalen. La realidad es que buena parte de la medicina se presta para ser automatizada mediante el uso de logaritmos.

Estoy consciente del temor que podemos sentir de dejar decisiones sobre nuestra salud en manos de máquinas. Pero no hay que olvidar que errores humanos son responsables de miles de muertes al año. Las computadoras tienen la ventaja de procesar enormes cantidades de información en busca de la mejor opción para el paciente.

No cabe duda que el doctor siempre tendrá un papel que jugar en la toma de decisiones. Podrá, por ejemplo, validar o cuestionar la recomendación de las máquinas. La digitalización incluso podrá ayudar a los médicos, liberándolos de papeleo y de otras labores burocráticas. Pero de lo que podemos estar seguros es que su relación con el paciente cambiará profundamente.

juliose28@hotmail.com