Apuntes Financieros

Si cumplo, exijo

Mañana es el último día para presentar nuestra declaración anual de impuesto sobre la renta. Como sucede todos los años, se presentarán pocas y menos serán las que generen algún gravamen a pagar. Esta falta de participación ciudadana contribuye a la falta de rendición de cuentas por parte del gobierno.

Muy pocos mexicanos pagan impuesto sobre la renta. De entrada, seis de cada diez trabajan en la informalidad, lo que, por definición, significa que no están fiscalizados. Es verdad, todos pagamos IVA y a muchos nos retienen impuestos en nuestros salarios. Pero en comparación con el ISR, estos gravámenes son relativamente impersonales o poco visibles.

Pagar impuestos en la declaración anual implica cargar nuestra cuenta bancaria y mandar dinero a una cuenta de gobierno. El desembolso es mucho más consciente y, por lo tanto, el dolor de desprendernos de nuestro dinero es mayor.

Ese dolor puede traer beneficios. Concretamente, puede generar ciudadanos más comprometidos, más exigentes con la autoridad. Si sentimos que nuestro dinero se está yendo directamente a los bolsillos del gobierno, entonces es probable que estemos más pendientes de cómo se maneja y que exijamos una mayor rendición de cuentas. No estoy especulando. Un reciente estudio de Lucy Martin, de la Universidad de Yale, sugiere que pagar impuestos produce un mayor compromiso civil y, en consecuencia, un mejor gobierno.

El problema es que el número de mexicanos que presentan una declaración anual es muy reducido. De los más de 40 millones de contribuyentes activos, el número de declaraciones anuales es apenas superior a 4 millones (estoy hablando de personas físicas). Muchas de estas declaraciones se presentan en ceros, lo que significa que no existe desembolso alguno por parte del contribuyente. En otras palabras, después de excluir a los informales, a los formales que no presentan declaración anual y a los que presentan y no pagan, estamos hablando de que solo un pequeño porcentaje de la población tiene que sacar dinero de su cuenta para pagar impuestos.

Ampliar la base de contribuyentes tiene la virtud no solo de incrementar la recaudación, sino de comprometer a más ciudadanos a vigilar el desempeño del gobierno. Pagar nos da más derecho y fuerza de exigir. Si sentimos que el dinero que se roban políticos y funcionarios viene directamente de nuestros bolsillos, la reacción e indignación subsecuente es mayor. Lo mismo si se tira el dinero en obras mal construidas, como la Línea 12 del Metro. Entre más mexicanos tengamos algo que perder, más pendientes estaremos de que no se pierda.

juliose28@hotmail.com