Apuntes Financieros

El búmeran de Trump

De acuerdo con Trump, México se ha aprovechado de Estados Unidos y él se va a encargar de emparejar la balanza. Su retórica ya ha provocado una fuerte devaluación del peso frente al dólar, así como la cancelación de millonarias inversiones en nuestro país. El nuevo presidente puede pensar que estas reacciones son muestra de que sus gestiones están siendo exitosas. Pero es muy probable que sus aparentes triunfos de corto plazo se le reviertan y acaben magnificando los problemas que busca resolver.

Suena paradójico, pero entre más éxito tenga Trump en ahuyentar la inversión en México, más complicado le será cumplir con sus objetivos de frenar la migración de indocumentados, reducir el déficit comercial que tiene EU con nuestro país y evitar que empresas trasnacionales inviertan en EU en lugar de México.

Como es de todos conocido, hace unas semanas Ford canceló sus planes de construir una planta en San Luis Potosí bajo presión de Trump. Además de mil 600 millones de dólares en inversión, esta medida le costará a nuestro país 2 mil 800 empleos directos y miles más indirectos. Trump ya amenazó también a Toyota y la semana pasada a BMW de que les cobrará un impuesto de 35 por ciento a los coches que exporten a EU desde sus plantas en México. De seguir los pasos de Ford, estas empresas pueden provocar una severa crisis en la industria automotriz del país.

La retórica de Trump contra México también ha provocado una fuerte devaluación del peso. Desde que ganó las elecciones, nuestra moneda ha perdido 15 por ciento de su valor frente al dólar. Con la próxima renegociación del Tratado del Libre Comercio podemos esperar que tanto las inversiones como el tipo de cambio se vean afectados.

El problema para Trump es que entre más duro le pegue a México, más complicado le será cumplir con sus objetivos. De hecho, lo más probable es que sus acciones se acaben revertiendo como un búmeran.

Entre menos inversiones automotrices, y de otra índole, entren a México, menos trabajos se generarán en el país, lo que impulsará a más gente a emigrar a EU, justo lo que Trump no quiere. Entre más se devalúe el peso, más competitivos seremos para la inversión extranjera y más atractivos serán nuestros productos para el mercado estadunidense. Esto no ayudará a revertir el déficit comercial que tanto le molesta al nuevo presidente.

Si Trump realmente quiere que menos mexicanos se vayan a buscar trabajo a EU, que se vendan más productos estadunidenses en nuestro país y que la influencia del narco disminuya, lo que más le conviene es tener un México estable, fuerte y con una economía pujante.

juliose28@hotmail.com