Apuntes Financieros

¿Para qué se anuncian los políticos?

¿Qué tiene que hacer un gobernador de un estado promoviendo sus logros en la Ciudad de México? ¿O un legislador local anunciando su próximo informe de actividades a escala nacional? Lo cierto es que no entiendo porqué existe este continúo tsunami de publicidad política. Mejor dicho, sí lo entiendo, pero no veo manera de justificarlo.

Lo entiendo por la necesidad de políticos de promoverse en busca de su próximo puesto. Si a esto le sumamos que existe poco control en el gasto político destinado a la publicidad y que los medios de comunicación están más que contentos de recibir las carretadas de dinero que ésta involucra, la tentación es demasiado grande para no utilizar los recursos públicos para fines personales.

Aunque políticos de toda índole son culpables de autopromoción a expensas del erario público, vale la pena destacar a los gobernadores por la magnitud de sus desembolsos. El exgobernador de Chiapas, por ejemplo, destinó más de mil millones de pesos durante su gestión a gastos de imagen. Yo me pregunto, ¿habrá ganado algo el estado, uno de los más pobres del país, por esta promoción?

Y ni siquiera hace falta conocer las cifras específicas. Con sólo escuchar el radio, ver la televisión o abrir un periódico podemos apreciar la dimensión de lo que están gastando los políticos —o más bien lo que estamos gastando los contribuyentes, pues es de nuestros impuestos de donde sale el dinero para sus gastos— en publicidad. Escuchando el radio el otro día conté más de la mitad de los anuncios con contenido político.

¿Cómo justificar este gasto? ¿Qué no sería mejor utilizar estos recursos para promover temas sociales, como una mayor movilidad social en el país? Y si estas cantidades se gastan ahora que no existe la reelección, no quiero pensar lo que se gastarán los políticos electos para permanecer en el poder en caso que esto se modifique.

Debo reconocer que hay publicidad política que definitivamente vale la pena. Aquella que informa a la ciudadanía de programas gubernamentales sin duda es positiva (cómo incorporarse al seguro popular o acceder apoyos específicos, por ejemplo). También lo es aquella que difunde el contenido de propuestas del gobierno (qué contiene la reforma fiscal y energética). Durante las campañas políticas es necesario que la población conozca a quienes aspiran a gobernarla así como sus plataformas, aunque aquí también habría que ejercer un mejor control.

Mi propuesta es simple: prohibir toda la publicidad política que no tenga que ver con elecciones o con programas gubernamentales.