Apuntes Financieros

Un acierto más de Nuño

Aurelio Nuño ha sacudido más la educación pública en México en los menos de seis meses que lleva en su cargo, que la gran mayoría de los secretarios de Educación de los últimos tiempos en todos sus años de gestión. De seguir con este empuje, Nuño no solo pasaría a la historia como un funcionario transformador, sino que puede convertirse en uno de los punteros para la Presidencia de la República.

Desde que entró, Nuño decidió enfrentar a las secciones disidentes del sindicato de maestros. Fueron ignoradas las amenazas de los líderes radicales y se impuso la fuerza del Estado para realizar la evaluación educativa. Ahora, el secretario anunció una serie de medidas que otorgan mayor autonomía de gestión a las escuelas del país. Hace sentido esa descentralización para muchas cosas. Quién mejor para conocer y resolver problemas particulares de una escuela que los maestros, directores, administradores y padres de familia de la localidad.

Una de las medidas es permitirle a las escuelas definir su propio calendario escolar. Se podrá optar entre 185 o 200 días de clases, siempre y cuando se cumpla con las horas reglamentarias. Este cambio puede generar eficiencias al permitirle a las escuelas tomar en cuenta factores como el clima para diseñar su ciclo escolar.

Otra medida relevante es la de reducir la carga burocrática de los maestros y directores mediante la creación de una nueva figura de subdirector administrativo. Esto les liberaría valioso tiempo para dedicarlo a lo que más importa: enseñar a los niños. Dentro de la iniciativa de Nuño también se contempla incrementar el horario de las escuelas preescolares —un cambio que además de ayudar a las madres que trabajan puede fomentar la movilidad social— y otorgarles a los padres de familia mayores instrumentos para exigir transparencia en las escuelas.

Cabe mencionar que al anunciar esas medidas ahora, Nuño también muestra astucia política. Después del enfrentamiento con la CNTE y con otras secciones conflictivas del sindicato, ofrecer mayor autonomía a maestros y administradores le puede generar buena voluntad al gobierno entre el magisterio. Este capital político puede ser muy útil a la hora de impulsar el resto de los cambios educativos que tiene en su agenda.

Una nota de cautela para finalizar. Descentralizar no es una panacea e incluso puede provocar serios problemas, como fue evidente cuando se transfirió el pago de la nómina magisterial a los estados. Los gobernadores utilizaron esta facultad para ganar votos y el sindicato para ganar favores políticos.


juliose28@hotmail.com