Apuntes Financieros

A favor del Hoy No Circula

Feroz ha sido la oposición a la nueva versión del Hoy No Circula. Yo incluso contribuí a la crítica hace unas semanas cuando me quejé en este espacio de su falta de lógica. No entendía —y sigo sin entender— por qué un programa que se enfoca a disminuir la contaminación trata igual a los automóviles que contaminan y a los que no.

Sin embargo, estoy lejos de compartir la posición de quienes descalifican por completo el Hoy No Circula. De que se puede mejorar no tengo duda. Pero pensar que no ayuda a combatir la contaminación me parece un grave error.

Es un hecho irrefutable que la contaminación en la Ciudad de México se ubica en niveles peligrosos. En los pasados dos meses se han decretado tres contingencias ambientales. La semana pasada, la contaminación llegó a 192 puntos, casi el doble de lo que se considera aceptable. Según un reciente estudio, en 2015 la polución metropolitana provocó cerca de 2 mil muertes prematuras en la CdMx.

Tampoco debe estar sujeto a debate que los automóviles son responsables de la mayor parte de la contaminación en la zona metropolitana. Sí, ya sé que muchos argumentan que la gasolina que compramos es de mala calidad, una acusación que Pemex ha desmentido categóricamente. Pero aun cuando así fuera, no veo por qué se debería eliminar el Hoy No Circula, por lo menos mientras no se resuelva este supuesto problema.

Otros más sostienen que la industria local también es responsable de la polución. De acuerdo. El gobierno capitalino debe atacar todos los frentes de la crisis ambiental. Pero las estrategias no son excluyentes. No nos engañemos. Los automóviles, y en particular los privados, son por mucho la principal fuente de contaminación de la ciudad: 87 por ciento de los precursores que generan el ozono es por esta vía.

Columnistas que yo respeto se han ido al extremo de argumentar que el programa Hoy No Circula en lugar de disminuir la contaminación la ha aumentado. La lógica para concluir algo así me rebasa. Cómo puede esto pasar cuando un millón de automóviles, la quinta parte del parque vehicular, no circula es un misterio para mí.

Una última y poderosa razón por la que creo que el programa sí funciona es que el Gobierno de la CdMx lo está apoyando a pesar de la brutal oposición de los capitalinos. ¿Qué otra explicación hay para mantener una medida tan impopular, que le puede costar votos, mas que las alternativas (como puede ser una tragedia ambiental) sean peores? Nos guste o no, la solución al problema de contaminación involucra reducir el exceso de automóviles en la ciudad.

juliose28@hotmail.com