Apuntes Financieros

La Ronda Uno y el peso

Que la Ronda Uno haya sido una decepción y que el peso esté cotizando en los peores niveles de su historia frente al dólar no son eventos independientes.

Varios analistas han atribuido la devaluación del peso a factores externos, fuera del control del gobierno mexicano. Hay mucho de cierto en esto. La economía de Estados Unidos se está reactivando. Para mantener la inflación bajo control se espera que el banco central de ese país aumente las tasas de interés este año.

Intereses más altos hacen más atractivas las inversiones en EU y, por lo tanto, incrementan la demanda de dólares. El resultado es que el valor de otras monedas baje. Aunque las tasas aún no han subido, los mercados se han anticipado y desde hace tiempo hemos visto una depreciación generalizada de las monedas del mundo frente al dólar. El peso no ha sido la excepción, pero hasta hace poco su caída había sido, en términos relativos, menos estrepitosa.

Un soporte para el peso ha sido la expectativa de los miles de millones de dólares de inversión externa que se anticipa entren al país a raíz de la apertura energética. El primer paso de dicha apertura fue la Ronda Uno, la primera vez en casi 80 años que se abrió la industria petrolera a la inversión extranjera.

Bajo cualquier parámetro, empezamos con el píe izquierdo. De los 14 yacimientos subastados, solo dos fueron adjudicados. La inversión anticipada relacionada con este bloque será de solo 2 mil 600 millones de dólares, comparada con un estimado previo de 17 mil millones de dólares; una diferencia gigantesca. Menor inversión significa menor demanda de pesos y, en consecuencia, mayor presión cambiaria.

Algunas de los factores del poco éxito de la Ronda Uno estuvieron fuera del control de nuestras autoridades; la baja en el precio mundial del petróleo es la más relevante. Pero también se cometieron errores. El gobierno, por ejemplo, fue muy ambicioso en sus exigencias de rendimiento para el Estado y muy oneroso en los requisitos de inversión para los operadores. Tampoco ayudó que la calidad de los yacimientos subastados no era tan atractiva. Estoy seguro de que la fuga de El Chapo no contribuyó en nada a la confianza de los inversionistas.

Ahora bien, quiero ser optimista. El gobierno puede rectificar sus errores. Los yacimientos de las Rondas Dos y Tres se ven más atractivos. Sobre todo, siento que, con todos y sus enormes obstáculos, el camino de la apertura energética es una mucho mejor opción que mantener el statu quo. El comportamiento del peso seguirá ligado al éxito de las próximas subastas.

juliose28@hotmail.com