Apuntes Financieros

Radio Centro: crónica de un "default" anunciado

Es un misterio lo que estaba pensando Grupo Radio Centro (GRC) cuando ofreció más de 3 mil millones de pesos —70 por ciento más que el otro ganador— por una cadena de televisión abierta. No lo es por qué decidió no pagarlos.

Desde un inicio las razones económicas por las que un grupo —cualquier grupo— podría estar interesado en la actualidad en adquirir una concesión de televisión abierta eran difíciles de entender, por lo menos para este columnista. Hace una década, si el gobierno hubiera subastado una concesión similar, muchos se la habrían peleado. Pero en esta ocasión el interés fue mínimo.

De los supuestos múltiples grupos apuntados para participar, al final solo dos presentaron ofertas para las dos cadenas que se subastaron. La falta de interés es totalmente lógica. La televisión de hoy es muy distinta a la de nuestros padres y, más aún, a la de nuestros hijos. En el pasado, la televisión abierta era la única opción y un gran negocio. Con el tiempo, la televisión de paga —cable y satélite— ha ganado terreno en los gustos y, sobre todo, en los bolsillos de los consumidores. Ha crecido en popularidad, en particular entre las nuevas generaciones, la televisión por internet.

Apostar por una cadena de televisión abierta el día de hoy es apostar por el pasado. Además, es un negocio que requiere de mucho capital —Grupo Imagen, el ganador de la otra cadena de tv abierta, estima que tendrá que invertir 10 mil millones de pesos para obtener 10 por ciento del mercado— y cuya competencia son de dos de los grupos empresariales —Televisa y Tv Azteca— más poderosos del país.

No entiendo por qué GRC se animó a participar y mucho menos a ofrecer lo que ofreció. Quizá fue nostalgia por el pasado. O tal vez un deseo de ganar influencia política. Pero a diferencia de Grupo Imagen, el cual cuenta con el músculo para financiar un negocio que no dejará dinero en años, si es que algún día deja, GRC no se podía dar ese lujo.

Lo que sí me queda claro es que GRC queda muy golpeado tras el proceso. Encima de la pérdida de credibilidad, la empresa tendrá que pagar la garantía de seriedad de 415 millones de pesos. ¿De dónde saldrá el dinero? Se especula que dejó en garantía unos terrenos. ¿Será suficiente? Con una razón de apalancamiento superior a cinco veces, se ve difícil que se pueda endeudar mucho más. Sus acciones ya reflejan pesimismo, al perder más de mil millones de pesos de capitalización en cuatro días. Pero yo argumentaría que lo subestiman. Las acciones son poco bursátiles, lo que esconde su verdadero valor.

juliose28@hotmail.com