Apuntes Financieros

Prohibido interpretar la historia de México

¿Debería existir una interpretación “correcta” de la historia de nuestro país? Al parecer esto es lo que opina la Secretaría de Educación Pública.

Hace unos días, el Instituto Nacional de Estudios de las Revoluciones de México (Inehrm), un órgano de la SEP, comunicó que había detectado una serie de errores concretos y otros de interpretación de sucesos en los libros de texto gratuito de historia. Pese a que se le ha dado mucha difusión al descubrimiento de errores concretos (equivocaciones en fechas, nombres de personajes y lugares), a mí me parece un asunto menor. Lo que debería de resaltarse, lo que en mi opinión es un error más grave, es la postura absolutista del Inehrm sobre cómo debe interpretarse la historia de nuestro país.

Me queda claro que, como apunta el Inehrm, no está bien que los niños mexicanos lean en los textos oficiales de historia que Benito Juárez fue presidente en 1855 (cuando lo fue en 1858), o que Madero precedió a Porfirio Díaz en la Presidencia (fue Francisco León de la Barra), o que la Guerra de Reforma terminó en 1861 (cuando fue en 1860).

No hay duda de que se debe buscar proporcionar información fidedigna a los estudiantes mediante “datos duros” en los libros de texto oficiales. Hasta aquí vamos bien. Mi problema surge cuando el Inehrm sugiere que existen errores en la interpretación de sucesos. Implícito en esta postura es el hecho que existe una interpretación “correcta”.

La interpretación de la historia es dinámica, siempre sujeta a nuevas ideas, a nuevas perspectivas. De hecho, fuera de las ciencias exactas, como las matemáticas, la interpretación es un elemento indispensable del aprendizaje. El sistema de educación pública debería promover en los alumnos la formación de un pensamiento crítico, aprovechando los libros de texto para lograrlo, y no buscar imponer una interpretación “oficial” de las cosas (una historia oficial).

Una actitud donde el gobierno decide cómo deben interpretarse los sucesos, como sugiere el Inehrm, me parece una actitud autoritaria, anacrónica. Lo primero que hacen los regímenes autoritarios es abolir las interpretaciones de los hechos, reprimir los distintos puntos de vista.

El contraste con lo que está pasando en el mundo, en gran medida gracias a internet, no puede ser más marcado. Solo hay que ver cómo se construye la enciclopedia más grande del planeta, Wikipedia, la cual incluye todo tipo de hechos históricos. Es un proceso colaborativo, que incorpora la interpretación de miles de personas con diversos antecedentes e ideologías.

juliose28@hotmail.com