Apuntes Financieros

Pemex no debe desaprovechar su crisis

Petróleos Mexicanos no la está pasando bien. La estrepitosa caída en el precio del crudo ha reducido significativamente sus ingresos y la necesidad del gobierno de controlar el presupuesto ha provocado un importante ajuste en sus gastos.

¿Malas noticias? No del todo. Como dijo Rahm Emanuel, jefe de la oficina de la presidencia de Barack Obama en plena crisis financiera en 2009: “Nunca hay que desaprovechar una crisis”. Con esto, Emanuel se refería a que es precisamente durante las crisis que se presentan las mejores oportunidades para hacer cambios que de otra manera serían imposibles de realizar. En este sentido, es posible que la difícil situación que vive Pemex traiga beneficios.

Pemex es notoriamente ineficiente. La productividad de su fuerza laboral es muy baja. Empresas petroleras mucho más grandes, como ExxonMobil y Shell, operan con menos gente. Hay quienes consideran que la paraestatal puede operar con 60 mil trabajadores menos, de los 150 mil que en ella laboran.

Un recorte de esta magnitud es inimaginable. De hecho, en una situación normal, cualquier recorte de personal, por más pequeño que sea, es complicado, dado el poder del sindicato petrolero. Sin embargo, Pemex no está viviendo una situación normal. Su producción va en picada y acaba de tocar mínimos que no había visto en 27 años. A raíz de la baja en el precio del crudo, sus ingresos por venta de productos petroleros a EU en enero fueron casi la mitad de los que obtuvo en enero del año pasado. Se espera que sus ingresos en general sufran una caída en 2015 y quizá en 2016.

La crisis por la que atraviesa Pemex está generando, a su vez, una crisis en el gobierno, el cual depende de la paraestatal para financiar una tercera parte de su presupuesto. Desde la perspectiva de Emanuel, esta es una situación idónea para hacer cambios de fondo.

Dichos cambios ya se empiezan a sentir. El gobierno solicitó a la empresa ajustar su presupuesto en 62 mil millones de pesos este año. Evidentemente, para alcanzar esta cifra serán necesarios fuertes ajustes en la plantilla laboral. Al parecer, el sindicato petrolero está consciente de la necesidad de recortar personal y ha aceptado generar ahorros por 10 mil millones de pesos en este sentido, lo que implicará una reducción de miles de plazas. Dudo mucho que estos ajustes fueran posibles si el precio del petróleo fuera elevado.

Pemex tiene la oportunidad de salir de su crisis y ser una empresa mucho más eficiente. Ojalá que no la desaproveche.

juliose28@hotmail.com