Apuntes Financieros

Nuevas cadenas de televisión a destiempo

Justo cuando la televisión abierta está en pleno declive, el gobierno mexicano por fin decide subastar dos nuevas cadenas. Más vale tarde que nunca, de eso no hay duda. Pero el impacto de la mayor competencia en televisión abierta se verá diluido por los radicales cambios que ha sufrido el mercado de la televisión en los últimos años y por la transformación que todavía está por venir.

En la primera ola de cambios destaca la creciente relevancia de la televisión de paga (por cable y satelital). De ser un jugador marginal hace unos años, la televisión de paga hoy llega a 44 por ciento de los hogares del país y todo apunta que su penetración seguirá creciendo. Como punto de referencia, en Estados Unidos y en países más comparables al nuestro, como Colombia y Argentina, más de 80 por ciento de los hogares cuenta con televisión de paga. Televisa ya genera un mayor ingreso por su negocio de televisión de paga que por el de abierta.

En la segunda ola de cambios, que apenas comienza a sentirse, son los jóvenes quienes la impulsan y tienen la capacidad de transformar la televisión como la conocemos, la distribución de la televisión se hace vía internet. Netflix y YouTube son dos de los principales exponentes de esta tendencia, pero existen varios jugadores, incluido Claro Video, propiedad de América Móvil.

Producto de estas dos fuerzas, el panorama de la televisión abierta es cada vez menos prometedor. El porcentaje de gente que la ve ha descendido de 84 por ciento hace cinco años a 72 por ciento ahora. Claramente los mexicanos quieren consumir televisión de maneras no tradicionales. La televisión de paga ofrece cantidad de opciones de contenido especializado y de calidad, mientras que la televisión por internet brinda esto, además de conveniencia: podemos ver los videos que queramos, cuando queramos y donde queramos.

Es en este contexto —cuando la televisión abierta va en picada y la tecnología permite nuevas y mejores maneras de ver video— que el gobierno decidió por fin subastar dos canales. Y para cuando estén al aire las nuevas cadenas, lo cual puede tomar algunos años, podemos estar seguros de que el pedazo del pastel que tendrá la televisión abierta será aún menor. Donde está el crecimiento es en la televisión de paga y por internet.

Ahora bien, está claro que un gran porcentaje de la población seguirá viendo televisión abierta por varios años. Por lo que, aunque a destiempo, los nuevos canales son muy bienvenidos.

juliose28@hotmail.com