Apuntes Financieros

Sí al Hoy no Circula

En menudo lío se metió el jefe de Gobierno del Distrito Federal con su ampliación al programa Hoy no Circula. Le han llovido críticas en los medios. Se han realizado manifestaciones en su contra. Los partidos de oposición se le han echado encima.

Debo reconocer que entiendo el malestar, aunque, con ciertas reservas, me pronuncio a favor de la medida.

Como era de esperarse, la propuesta de que decenas de miles de vehículos dejen de circular un día adicional de la semana, incluso los sábados, es sumamente impopular. Siete de cada 10 capitalinos la rechaza.

Hay argumentos muy válidos contra el ajuste. Con transporte público deficiente en la ciudad, ¿cómo espera el gobierno capitalino que se mueva la gente con automóviles viejos que dejarán de circular? Es común ver microbuses y autobuses públicos con más de 15 años de vida, los cuales contribuyen de manera desproporcionada a la contaminación. ¿Por qué el GDF no pone primero el ejemplo y moderniza su planta vehicular?

El programa original de Hoy no Circula, el cual entró en vigor hace 25 años, acarrea diversas críticas.

Una de las principales es que restringir la circulación de algunos vehículos incentiva la compra de nuevos, lo que, de acuerdo con los opositores, generará más contaminación.

Lo cierto es que todo indica que el Hoy no Circula ha servido para mejorar la calidad del aire en la zona metropolitana. Tan es así que el propio Centro Mario Molina, quizá la máxima autoridad en materia ambiental en el país, y la UNAM impulsaron su actualización, al citar el beneficio que esto traería a la salud de los capitalinos.

Solo como referencia, cerca de 10 mil capitalinos mueren al año por enfermedades ligadas a la contaminación del aire en la ciudad (a lo que habría que sumar sus costos económicos y ecológicos).

Es aquí donde radica el fondo de mi razón para apoyar la ampliación del Hoy no Circula. Si pongo de un lado sus múltiples deficiencias y del otro la salud de miles de capitalinos, me inclino por lo segundo.

Esto de ninguna manera le quita al gobierno de la ciudad la responsabilidad de hacer mucho más de su parte para reducir la contaminación y así mejorar la calidad de vida de la gente. De entrada, se tiene que ampliar, renovar y mejorar las distintas opciones de transporte público. No creo que sea productivo querer tumbar un programa que beneficia la salud de mucha gente solo por el hecho de que el gobierno no contribuye con su parte.

juliose28@hotmail.com