Apuntes Financieros

Descomunales retos laborales y educativos de la tecnología

Complicada tarea la que tienen los educadores de preparar a los jóvenes mexicanos para los trabajos del futuro. Trabajos que hoy parecen atractivos mañana podrían no existir a causa de los crecientes cambios tecnológicos.

¿Qué les deben de enseñar las universidades a los jóvenes para enfrentar los retos laborales que vienen? Una constante, sin importar la carrera, debe ser enseñarles a aprender. Las cosas están cambiando tan rápido con los avances de la tecnología, que el conocimiento específico que transmiten las universidades puede ser obsoleto al poco tiempo de salir de la carrera.

Gran parte del aprendizaje se lleva a cabo ahora en el trabajo y esta tendencia solo irá en aumento. De aquí la importancia de saber cómo aprender. En el pasado, cuando el cambio tecnológico no era tan acelerado, podíamos contar con que lo aprendido en la escuela nos serviría por muchos años, que no habría la necesidad de actualizar nuestras habilidades profesionales de una manera tan recurrente. No más.

El panorama de hoy es muy distinto, y no solo para México. Dos reconocidos académicos realizaron hace poco un estudio sobre la viabilidad de cientos de ocupaciones en Estados Unidos y concluyeron que 47 por ciento estaba en riesgo de ser automatizado en los próximos 20 años. Estamos hablando de que cerca de la mitad de los trabajos que hoy existen en EU podría desaparecer al pasar a ser desempeñados por máquinas. Es de asustarse. Y si esto ocurre en un país desarrollado, ¿qué nos espera a nosotros?

Este cambio tan brutal en la vida profesional, en el que ni siquiera sabemos si la ocupación a la que aspiramos seguirá estando disponible para los humanos, es al que se deben adaptar las escuelas. Y el cambio no solo debe llevarse a cabo a nivel directivo, los alumnos tienen que estar conscientes del nuevo paradigma. Es por eso que me preocupa cuando veo universitarios en nuestro país queriendo mantener el statu quo, adversos a cualquier cambio.

Ocupaciones que parecerían estar a salvo de la tecnología no lo estarán. Abogados, contadores, e incluso doctores, pilotos y choferes ya están expuestos a los estragos de la automatización. Por supuesto que los cambios tecnológicos también conllevan oportunidades. Mientras que algunos empleos desaparecen, otros nuevos emergen de mayor productividad y con mejores sueldos.

El sistema educativo debe evolucionar con los tiempos. Jamás logrará proteger por completo a los jóvenes de la mayor incertidumbre que traerá la tecnología a sus oportunidades laborales. Pero sí podrá prepararlos mejor para adaptarse al cambio.

juliose28@hotmail.com