Apuntes Financieros

Crédito barato para México, caro para los mexicanos

Como país, México tiene acceso a crédito cada vez más barato. Como individuos y como empresas los mexicanos todavía tenemos que pagar caro.

La semana pasada, Moody’s subió la calificación crediticia de México a A3, la primera vez en la historia que alcanzamos una nota tan elevada. Esta es, evidentemente, una buena noticia para el país. Moody’s considera que el riesgo de prestarnos ha disminuido, lo que significa que podemos obtener mejores condiciones en nuestra deuda pública.

Ya las tasas que paga el gobierno reflejan la mayor confianza internacional en México. La tasa en el bono soberano a 10 años en dólares, por ejemplo, es menor a 4 por ciento, no mucho más alta a la que tiene que pagar Estados Unidos. El gobierno mexicano tampoco tiene problemas para conseguir crédito. Cuando requiere de dinero, hay una cola de acreedores listos para prestárselo.

Por desgracia, los atractivos términos de financiamiento público no están permeando lo suficiente a los consumidores y empresas mexicanas. A diferencia del gobierno, para una persona o una empresa obtener crédito sigue siendo difícil y caro.

Para apreciar la dificultad solo hace falta un dato: el crédito disponible para personas y empresas en México es menos de la mitad como porcentaje del PIB que en Brasil y menos de una sexta parte que en EU. Después tenemos el costo. Los intereses que tienen que pagar aquellos consumidores y empresas afortunados de conseguir financiamiento son elevados, sobre todo comparados con los que se pagan al norte de la frontera.

Comprar una casa, un coche o un refrigerador a crédito en México puede ser hasta dos o tres veces más caro que en EU. No es inusual ver en nuestro país tasas de interés en hipotecas por encima de 10 por ciento anual y en tarjetas de crédito superiores a 40 por ciento. En el caso de las empresas, en particular de las pequeñas y medianas, la situación es similar. El crédito, cuando está disponible, es mucho más caro de lo que se paga en EU.

Los bancos, que son por mucho los principales acreedores de consumidores y empresas, aluden al mayor riesgo de México en relación con EU para justificar esta diferencia de tasas de interés. Algo hay de cierto, pero como hemos visto con la noticia de Moody’s y el costo de la deuda pública, el riesgo mexicano ha ido bajando. El gobierno ya se ha beneficiado mucho de esta situación. ¿Cuándo le llegará este beneficio a consumidores y empresas nacionales?

juliose28@hotmail.com