Apuntes Financieros

Cemex en la encrucijada

¿Qué pasará con Cemex ahora que Lorenzo Zambrano, su emblemático y reconocido líder, ha muerto? La lista de retos es larga.

Arriba de la lista está apuntalar el precio de la acción. Mientras que en los últimos 15 años los títulos en dólares de Cemex prácticamente no se ha movido, el índice de la Bolsa Mexicana de Valores, también en términos de dólares, se ha casi quintuplicado. Hace algunos años, los títulos de Cemex alcanzaron los 71 dólares, hoy cotizan a 12 dólares.

Dada la enorme deuda que tiene la tercera cementera del mundo, su campo de maniobra será limitado. Cemex carga con la friolera de 17 mil millones de dólares de pasivo. No le será fácil hacer adquisiciones importantes o realizar grandes inversiones con una deuda de esta magnitud.

Además, está el tema de la complicada situación económica que viven muchos de los mercados en los que opera la transnacional. España, uno de los más importantes, es un ejemplo. El negocio del cemento es muy sensible a la economía. La recesión española y su débil recuperación han provocado un fuerte desplome en la demanda de cemento.

España también representa una amenaza en términos fiscales. Cemex siempre se ha caracterizado por sus agresivas estrategias de impuestos y ahora las autoridades hispanas le adjudican una contingencia fiscal de más de 600 millones de dólares por supuestamente haber simulado pérdidas. Por si esto no fuera poco, un reto adicional es lidiar con la propuesta fusión de las dos cementeras más grandes del mundo: Lafarge y Holcim.

En medio de estos desafíos está el tema de control. Lorenzo Zambrano controlaba Cemex no por su posición accionaria (la cual era de apenas 1 por ciento), sino por su trayectoria y prestigio dentro de la transnacional. La familia Zambrano, en su conjunto, no posee más de 10 por ciento de la cementera, lo que no le da el peso económico suficiente para dictar unilateralmente el destino de Cemex. Al parecer, la familia, por estatutos, puede influir desproporcionalmente en el destino de la empresa. Pero sin la figura de Lorenzo Zambrano y con 90 por ciento de las acciones en el público inversionista, será difícil contener la presión externa para hacer cambios. No faltará quienes sugieran romper el coloso cementero y vender sus operaciones en diversos países para pagar deudas, enfocarse más y subir el precio de la acción.

Con el reciente nombramiento de dos prestigiados ejecutivos de larga trayectoria para ocupar los puestos vacantes por Lorenzo Zambrano, Cemex está mandando la señal de continuidad al mercado. No será fácil mantenerla.

juliose28@hotmail.com