Apuntes Financieros

Cámaras portátiles forzosas para la policía

Tengo una propuesta para las fuerzas policiacas del país: hacer obligatorio el uso de cámaras portátiles a todos sus elementos. El momento es el indicado y la tecnología está disponible.

Filmar (y grabar) la interacción de la policía con la ciudadanía ayudaría a despejar dudas sobre el comportamiento tanto de los oficiales como de los presuntos delincuentes. Las grabaciones representarían pruebas objetivas de lo que transcurre. Acusaciones de atropello por la policía o de inocencia por los delincuentes serían más fáciles de resolver. Existiría más transparencia. Las oportunidades de opacidad y corrupción se reducirían de manera sustancial.

Es justo ahora, tras la violencia policiaca en Iguala, el momento para comenzar a probar esa tecnología. ¿Cuántas dudas se despejarían sobre el accionar de la fuerza pública si los policías hubieran tenido que grabar lo sucedido en Iguala? El gobierno debe aprovechar la situación para impulsar las cámaras portátiles y apaciguar las inquietudes de la ciudadanía sobre la manera en la que actúa la policía en nuestro país.

Me cuesta trabajo pensar quién podrá estar contra una medida como ésa. Abogados deberían acogerla, al igual que procuradores de justicia. Tanto policías como el público en general deberían apoyarla. Derechos humanos aplaudirla. Los beneficios son simplemente imposibles de ignorar. Hablamos de una mejor relación entre la ciudadanía y la autoridad.

Las cámaras portátiles para policías tienen una ventaja adicional de carácter psicológico. Con el simple hecho de saber que la policía grabará los acontecimientos, la ciudadanía puede estar más tranquila de que no se cometerán atropellos (o por lo menos quedarán registrados). Asimismo, la ciudadanía tendrá más cuidado de cómo se porta si sabe que sus actos quedarán grabados en un video oficial.

Requerirle el uso de cámaras portátiles a los policías (las cuales pueden usarse en el uniforme o en los lentes) no sería un experimento. En Estados Unidos es cada vez más común, y los resultados han sido muy positivos. En una ciudad de California, donde toda la fuerza policiaca porta esas cámaras, el uso de la fuerza de los oficiales se redujo 60 por ciento y las quejas de la ciudadanía casi 90 por ciento en el primer año de operación.

Muchas otras ciudades de EU ya han comenzado a probar la tecnología con éxito. La tendencia es contundente. Los precios de las cámaras y de almacenar las grabaciones son ya accesibles y están cayendo. Pronto las cámaras portátiles en policías serán la norma. México no se debe quedar atrás.

juliose28@hotmail.com