Apuntes Financieros

'Brexit' y la CNTE

¿Qué tienen en común el brexit y la CNTE? Aunque a primera vista nada, ambos movimientos comparten cimientos similares.

El brexit nace del deseo de millones de británicos de volver a un pasado glorioso, de devolverle la grandeza a la Gran Bretaña. Desde una perspectiva emotiva, entiendo de dónde viene dicha postura. La economía británica ha tenido un desempeño mediocre durante años. Los limitados beneficios que ha generado se han concentrado en unos cuantos. Existe la percepción de que los migrantes les han quitado sus trabajos.

Pero lo que no entiende la mayoría de los británicos —aquellos que decidieron el jueves pasado abandonar la Unión Europea— es que vivimos en un mundo muy distinto al de la época de su esplendor. El que hoy prevalece es uno globalizado y tecnificado. Sus problemas no se solucionarán estando fuera de la UE. Al contrario, lo más probable es que empeoren.

Ya los mercados dieron un primer veredicto de lo que piensan de la decisión y fue severo. La estela que provocó el voto se sintió hasta México, donde vimos la bolsa bajar y la devaluación del peso repuntar. Ahora viene un periodo de enorme incertidumbre para GB, en el que tendrá que lidiar con una serie de predicamentos: desde la posible independencia de Escocia hasta la negociación de nuevos tratados comerciales con una Europa dolida por su salida.

No cabe duda que los propulsores del brexit supieron vender bien su posición. Mediante un discurso plagado de demagogia y populismo lograron generar una exitosa combinación de miedo e ilusiones que convenció a la ciudadanía.

El movimiento de la CNTE está anclado, al igual al de los independentistas ingleses, en la nostalgia, en una idea de un mundo que ya no existe. Los maestros se rehúsan a ser evaluados y en general a reconocer la reforma educativa. Extrañan los tiempos en que podían heredar sus plazas y desconocen la realidad educativa de actualidad. Son ciegos ante los pésimos resultados que han generado y al daño que han causado a millones de alumnos que tienen la mala suerte de estudiar en los estados en los que los maestros disidentes tienen más fuerza.

La CNTE no es el único ejemplo que me viene a la mente cuando pienso en el brexit. Donald Trump y López Obrador, dos personajes diametralmente opuestos en muchos sentidos, comparten el espíritu populista y demagógico de esos movimientos. Impulsar los miedos de las personas para hacerles creer que la modernidad es un cáncer y venderles un ideal inalcanzable puede funcionar en el corto plazo, pero es una receta de fracaso.

juliose28@hotmail.com