Apuntes Financieros

Apple y el inicio de la era de los pagos digitales

Perdido en el reciente lanzamiento del iPhone 6 estuvo un anuncio que puede tener un impacto mucho más profundo. Apple Pay, un nuevo sistema digital de pago que introdujo Apple, tiene el potencial de revolucionar la manera en la que pagamos por nuestras compras cotidianas.

El iPhone 6 vendrá equipado con Apple Pay, que funcionará como una cartera digital. Ya otras compañías han experimentado con tecnologías similares, pero ninguna con la fuerza y trayectoria de Apple.

Solo hace falta recordar lo que pasó con el negocio de la música. Varias empresas les permitían a los consumidores escuchar y comprar música de manera digital, pero fue hasta que Apple introdujo iTunes que se transformó de fondo la industria. Algo similar puede suceder con el sistema de pagos.

Como lo hizo con la música, Apple ahora apuesta a que la manera tradicional en la que pagamos por productos y servicios está lista para sufrir un cambio estructural. El sistema actual es costoso, complicado e inseguro. ¿Para qué cargar con dinero en efectivo o tarjetas de crédito si hay mejores opciones?

Solo hay que pensar en la conveniencia y facilidad de pagar con nuestros teléfonos celulares. De entrada, no hay que cargar efectivo o tarjetas de crédito. Con pasar el teléfono enfrente de un sensor será suficiente para pagar. Al no tener que llevar efectivo se elimina el peligro de perder o que nos roben dinero. Tampoco está el riesgo de que nos clonen nuestras tarjetas. Para autorizar un pago, Apple Pay requerirá nuestra huella digital (una tecnología con la que ya cuentan los nuevos teléfonos de Apple), lo que evitará que nos falsifiquen la firma y que sea utilizado el teléfono para hacer pagos sin nuestro consentimiento.

Un aspecto revolucionario que podrán aportar carteras digitales como Apple Pay, es la capacidad de utilizar cualquier tipo de moneda para realizar un pago. Al operar en el mundo digital, estas carteras pueden escoger de manera instantánea con qué moneda pagar una transacción, según más le convenga al usuario. Y con esto no me refiero solo a monedas tradicionales, sino a kilómetros de aerolíneas, puntos de lealtad, minutos de celulares, bitcoin… en fin, cualquier “moneda” que tenga valor, aunque sea virtual.

Para los comercios, Apple Pay puede representar menores costos de transacción a los que cobran las tarjetas de crédito. Y para los gobiernos, una reducción en la economía informal y una mayor visibilidad sobre la legalidad de los pagos efectuados. Vayámonos preparando. Una revolución en la manera en la que pagamos puede estar en camino.

juliose28@hotmail.com