Apuntes Financieros

Airbnb: mi casa es tu hotel

Hasta hace poco, tener un catre o un cuarto desocupado en nuestra casa o departamento era un desperdicio. Ahora, gracias a Airbnb y a otras empresas similares, estos espacios son una fuente potencial de ingresos. Cualquier vivienda tiene la posibilidad de convertirse en un hotel.

Airbnb es un servicio en línea que permite a cualquier persona rentar su casa. Su modelo de negocios hace mucho sentido para todos los involucrados. Por un lado están los huéspedes, quienes tienen al alcance de su dedo múltiples opciones de alojamiento barato en cualquier lugar del mundo. Por el otro están los anfitriones, quienes aprovechan espacios sin utilizar de sus casas para ganar dinero extra. Airbnb, por su parte, se lleva una comisión por cada transacción que facilita.

Con menos de seis años de vida, Airbnb se ha convertido en el mercado de alojamiento en línea más exitoso del mundo. Ahora hay 600 mil opciones para hospedarse en más de 190 países en su sitio web. Se estima que 11 millones de turistas han utilizado el portal y que este número seguirá creciendo a un ritmo acelerado.

Las ventajas del modelo de negocios de Airbnb sobre el de los hoteles tradicionales son claras. No tiene que comprar propiedades o darles mantenimiento. No tiene que contratar ni administrar personal. No tiene que preparar room service.

Ante el crecimiento explosivo de Airbnb, su enorme potencial y sus ventajas competitivas, no es ninguna sorpresa que varios inversionistas estén interesados en participar. La semana pasada se dio a conocer que unos fondos de capital privado estaban negociando invertir a una valuación de 10 mil millones de dólares. Para poner esta cantidad en contexto, hablamos de que Airbnb valdría más que Hyatt, la cadena hotelera con cerca de 60 años de existencia y más de 500 propiedades en 48 países.

Como era de esperarse, la industria hotelera no se ha quedado con los brazos cruzados ante la amenaza de Airbnb. Su principal defensa ha sido acusar a la empresa de competencia desleal. Dichas acusaciones abarcan desde que los anfitriones no pagan impuestos hasta que no cumplen con la misma regulación a la que están sometidos los hoteles tradicionales.

Airbnb forma parte de una nueva ola de empresas de la llamada “economía compartida”, en la que gente aprovecha y comparte recursos ociosos. Uber, otra empresa líder de esta ola y tema de un artículo futuro, tiene un modelo de negocios similar al de Airbnb, pero para coches. Estas empresas han llegado a desquiciar sus mercados respectivos. Otras vendrán.

juliose28@hotmail.com