Malos modos

Mandamientos dietéticos

He dicho aquí más de una vez que soy ateo. No obstante, uno de mis intereses es la fe. Me interesa en casi todas sus manifestaciones, del hinduismo al marxismo, del milenarismo cristiano al indigenismo, de las teorías de la conspiración al nacionalismo. O a la gastronomía. Tanto prestigio, tanta capacidad para generar polémicas tiene hoy en día la comida, tantos vínculos con la ética (piensen en el veganismo), con la identidad nacional y con la espiritualidad en general, que, me parece, es momento de que cada uno de nosotros la asuma como una nueva fe y aporte un “Esto creo” no para avivar dogmatismos, no para encender las llamas de la guerra santa, sino, al contrario, para encontrar un suelo común antes de que todo se desborde. A este fin dediqué mis esfuerzos en redes sociales durante los días pasados, y los esfuerzos pagaron con creces: regresaron multiplicados en apuntes, consejos, recordatorios, disensos, entre los cuales se cuentan algunos enviados por los gurús del paladar, casos de Édgar Núñez, Alonso Ruvalcaba y la talentosa Patricia Rivas (que no logrará convencerme de que el mus de tofu con nueces es mejor que la sobrasada). Les ofrezco pues una versión editada, compacta, revisada, de lo que, con absoluta humildad, quisiera llamar los nuevos mandamientos dietéticos:

• Todo menos tofu.

• Las soyas destruyen.

• Si tienes una bolsa de Fritos, ahórrate los chapulines.

• No hay un criterio antropológico, nacionalista o gustativo que justifique beber pulque.

• Salvo el single malt y el vino, ningún alimento de origen vegetal justifica un gasto de más de cien pesos.

• No maridarás el pan dulce con los frijoles.

• Siempre mátalo antes de masticarlo.

• No alimentarás con rib eye a tu perro (Epístola contra hipsters).

• Si prescindimos de la quinoa durante tantos años, por algo será.

• De los que comen con un vaso de leche NO será el reino de los cielos.

• No nombrarás en vano al martini seco. Si tiene jugo de frutas, es otra cosa (horrenda).

• La leche condensada es alta gastronomía.

• Si me hipertrofian, cómeme; si me arrastro, huye; si tengo más de cuatro patas y vivo en la tierra, fumígame.

• Si está envuelto en una hoja de lechuga no es un taco.

• Si dudas, mételo en una freidora.

• Si dudas, usa manteca de cerdo.

• La salsa Tabasco no es apta para el consumo humano.

• Si huele mal y no lo inventaron los franceses, es tóxico.

• Antes pasará un camello por el ojo de una aguja que un bebedor de lassis al reino de los cielos.

• Jamás escuches a la Nueva Trova Cubana mientras comes. Mejor: jamás escuches a la Nueva Trova Cubana.

• Si tiene fruta, no es un postre.