Opinión

La violencia contra la mujer


El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 el 17 de diciembre de 1999 y se conmemora anualmente cada 25 de noviembre. República Dominicana realizó la propuesta para que se celebrara en esta fecha, con el apoyo de 80 países, por el motivo del asesinato de las hermanas Mirabal —Patria, Minerva y María Teresa—, quienes se opusieron fervientemente a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, por lo que fueron asesinadas en una emboscada en 1960.
En el marco de este día, Naciones Unidas reporta que los actos violentos en contra de las féminas no han desaparecido, al contrario, asegura que hasta un 70% por ciento sufre violencia durante su vida y más de dos millones de personas son víctimas de la trata cada año en el mundo; Mujeres y niñas representan alrededor del 80% de los casos en que son esclavizadas y obligadas a la prostitución, a realizar trabajos forzados o de servidumbre, lo cual representa no un problema de índole personal o privado, sino social.
En la actualidad, la Organización calcula que más de 130 millones de mujeres y niñas han sido sometidas a la mutilación o a la ablación genital, sobre todo en África y en algunos países de Oriente Medio. En Estados Unidos, afirma la ONU, el costo de la violencia doméstica supera los 5 mil 800 millones de dólares anuales, de los que 4 mil 100 corresponden a servicios médicos y sanitarios. A la vez, las pérdidas de productividad llegan a los mil 800 mdd.
En México, según el INEGI, se estima que 1.2 millones de mujeres —actual o anteriormente casadas o unidas— enfrentaron violencia física muy grave o extrema y cuya vida estuvo en riesgo; el 85% que enfrentaron maltrato físico y/o sexual infligido por su pareja, fue violencia grave y muy grave, alcanzando a 5.1 millones de mujeres de 15 años o más, actual o anteriormente unidas.
Las tasas de homicidios de féminas que se encuentran por encima de la media nacional (4.6 por cada cien mil mujeres), se registran en Baja California (6.0), Chihuahua (22.7), Durango (6.9), Guerrero (10.4), Morelos (4.7), Nayarit (9.7), Nuevo León (9.5), Sinaloa (7.9) y Tamaulipas (4.6).
¿Por qué en tiempos de emancipación femenina persisten los casos de violencia?
Hoy, las mujeres tienen más posibilidades de morir en manos de parejas o ex parejas, que en la calle. La respuesta más obvia es que sigue arraigada la idea de la supremacía de lo masculino sobre lo femenino, y consecuentemente la concepción patriarcal de posesión y control respecto de las mujeres.
Sin embargo, la violencia puede evitarse –en ciertas culturas será más sencillo que en otras-, pero definitivamente la prevención es posible y esencial desde la infancia. Se debe enseñar y aprender, tanto a varones como mujeres, a rechazar la primera manifestación de actos violentos hacia las mujeres en las relaciones interpersonales.
Es inaceptable que se vea como natural aislarla, degradarla, no permitirle ser económicamente independiente, insultarla, humillarla, agredirla sexual, física o verbalmente, ya que esto mina la autoestima de la mujer y se va consolidando un estado de las cosas que parece no espantar a algunas personas y sobre todo hace que se perciba tales conductas como naturales, cuando no lo son.