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El andarín guanajuatense de la pintura Naïve en Eslovenia

(Foto: Javier Barajas Villanueva)

Quien lo dijera. El chico que aparece en primer plano de la fotografía hacia la derecha y saluda con sobriedad, y de manera deportiva, a las autoridades en el palco central de la Presidencia Municipal de León es el campeón de caminata de 10 km. en el estado de Guanajuato.

En general todo el equipo de Atletismo de la Escuela Tecnológica Industrial y Comercial, CET No. 13 (secundaria y bachillerato técnicos) —otrora PREVO o Escuela Prevocacional No. 19 (1939) de origen Cardenista— lleva la digna representación del estado para todo el país.

El andarín no se inmuta y sigue un paso firme. Es un momento clave de su vida. Sabe de dónde viene y hacia dónde va. La Fortuna le sonríe y parece decirle: "Yo soy cuerda y sé lo que hago, y en todas mis acciones ando pie con bola".

No tarda en romperse el contingente y con ello el avance del tiempo.

Al paso de los años, el citado personaje trompica la bola que le sirve de chapín (Quevedo dixit) y sufre un fatal accidente en el taller de su padre que le daña la pierna izquierda. Su maltrecha extremidad no le responde como debe y enferma. Pero la vida, le da otra oportunidad, y su terquedad lo hace recomenzar de nuevo.

La Sansona femenina, quiero decir, la Ocasión o sea la sirvienta de la diosa Fortuna, que es la que reparte y dispone de lo que los hombres no saben recoger y gozar, hace que nuestro atleta, ahora hombre adulto, Javier Barajas Villanueva (León, 1951 calles Nuevo León esq. con la Rivera) se convierta en un andarín que "baja para subir, y sube para bajar (...) Su movimiento digiere las felicidades y miserias, como el del tiempo las vidas del mundo, y el mundo mismo poco a poco".

Se bambolea con solvencia y espeta: "—Reconozco la habilidad para el dibujo y enseñanzas de pintura de mi maestro Fidencio Vargas Mares (León, 1950 Barrio del Coecillo) compañero de la PREVO. Él me mostró el principio de la técnica. ¡Zis! ¡Zas! Con el lápiz hace y... ¡aparecía la magia! Lo mismo con la combinación de colores... Pero también tomé principios de José Guadalupe Posada Aguilar el gran maestro del grabado de quien identifiqué la solvencia para plasmar el alma del pueblo en el trabajo—".

"—Me entusiasmó tanto Posada que revisé luego a Diego Rivera y la escuela mexicana de pintura. Después José Chávez Morado, Frida Kahlo... en fin. Los grandes—".

El andarín-pintor guanajuatense fija ahora el clavo en otro punto: "—Esa fue mi carta de presentación en los Estados Unidos de América como promotor de pintura mexicana. De allí derivó mi trabajo Naïve que a muchos de los académicos de por acá no les gusta porque, como hay clases, dicen; ellos pintan bien y uno pinta mal. Pero a la gente que vio mi pintura expuesta en el Capitolio, en la Casa Blanca, en la Universidad de Princeton, como artista hispano invitado, no le pareció así—".

Ahora Javier tiene otra andanza, otra muy diferente a la que tuvo como acólito del P. Roberto Guerra, S.J. en el Santuario de Guadalupe (León) o bien en la casa de los Misioneros Combonianos (San Francisco del Rincón), que merece la atención y con la cual le da un nuevo peso al vuelo de su torbellino: "—Recibí una invitación del Centro para la Educación y la Cultura (CIK Trebnje) de Eslovenia para participar en la 50th International Meeting of Naïve Artists del 10 al 17 de junio próximos. Me apliqué para asistir a la reunión profesional con artistas de todo el mundo, sobretodo de la zona vieja europea: Serbia, Croacia, República Checa, Italia y otros más como Turquía e Irán. Allí mostraré una pintura de gran formato donde aparece el Arco de la Calzada y en su paseo están Posada, Rivera, Frida Kahlo, mi nieta, mi perro, el Tigre de Santa Julia, Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari y claro, la Catrina que ve, a ti y a mí, y abraza a todos. Por allí rondan las tradicionales nubes del Bajío y personajes del campo mexicano—".

La tela es un homenaje al autor de la Calavera Garbancera y un guiño al Sueño de una tarde en la Alameda (1947-1948) de Diego Rivera. Es un óleo de 2.40 x 1.80 mts. "—La pintura se quedará allá en la Galerija likovnih samorastnikov Trebnje (c. Goliev trg 1, 8210, Trebnje, Slovenia). Con ella abrimos un corredor cultural para los artistas eslovenos y por supuesto para los guanajuatenses. Se lo dije al gobernador Miguel Márquez Márquez. Necesito que me apoye para abrir dicho corredor y mostremos que tenemos una gran cultura en México desde Guanajuato—".

¿Qué respuesta obtuvo del gobernador? "—No pues le encantó la idea de que Guanajuato esté bien representado por el arte en esta parte de Europa—".

¿Le costó trabajo conseguir la audiencia para con el gobernador? "—Me ayudó Jesús Téllez Cabrera líder de la centenaria Línea Fuego. Sin su apoyo no habría logrado el boleto para viajar. Fue un encuentro directo y ya. Sin chistar ofreció su ayuda. Por eso la pintura se quedará como agradecimiento a los organizadores de la reunión anual de pintores Naïve—".

Javier Barajas Villanueva no deja de sonreír y mostrar el álbum de fotografías que amparan, como evidencia, su paso por el mundo del arte. También señala que le parece curioso que los hijos de otros artistas-promotores hereden ahora los cargos de cultura que ostentaron hace años. "—Ellos controlan todo, no—".

El sol se ha parado; la rueda de la Fortuna nunca, y como buenos sorbedores de ambrosía y néctar, luego de la andanza contada, en pleno Puerto Escondido, int. Mercado Aldama local 152, con Chuy Salmerón, le digo: he tenido, tengo y tendré un andarín guanajuatense de la pintura Naïve rumbo a Eslovenia en generosa conversación.