Mercados en perspectiva

De lo que no hablarán los candidatos a la Presidencia

Nadie se atreverá a hablar de temas políticamente incorrectos, pero urgentes para nuestro México. Me refiero a una profunda transformación de la estructura fiscal. Empezando por gravar el consumo y tener una mayor base de gente pagando, es decir, más contribuyentes. Ya que más de 50 por ciento de nuestra economía es ilegal e informal; no se cuenta con suficientes ciudadanos para pagar impuestos, resultando que la carga impositiva es muy pesada y recae en muy pocos contribuyentes.

Hablar de gravar medicinas y alimentos en esta época electoral es un suicido. No es popular ni correcto para efectos del voto. Cualquier adversario puede acabarte argumentando que le quieres “pegar” a los que menos tienen. La realidad es que con el bajísimo nivel de educación de nuestro país no se entiende al revés, como es, que los más beneficiados serían los que menos tienen. Es cierto que para ello también tendrían que dejar de robar los servidores públicos, porque de nada sirve recaudar más si se roba más.

Los que menos tienen, con más recaudación se beneficiarían teniendo mejor infraestructura, conectividad, accesibilidad, educación y servicios de salud. También recaudando más lograríamos hacer más atractiva la inversión en México e incentivando a que más empresas  vengan a establecerse a nuestro país por una menor carga fiscal.

Algo urgente de lo que nadie tampoco habla, ni hablará, es de las pensiones y el retiro. Se ha hecho un “caldo perfecto” para generar un alboroto social. En 2022 se cumplirán los primeros 25 años de la instauración del modelo de las afores en México. Desde entonces no ha habido una sola reforma al mismo, sabiendo que lo que estamos ahorrando ahí es insuficiente: 6 por ciento de nuestro ingreso anual o bien 24 días de salario.

¿Quién puede aspirar a un retiro digno con aportaciones tan bajas y con una expectativa de vida cada vez mayor? La respuesta es nadie.

Urge incrementar el porcentaje de contribución y llevarlo arriba de 15 por ciento. Pero urge más —y de nuevo atendiendo a toda la economía informal e ilegal— hacer una reforma denominada Pensión Universal. En pocas palabras, urge tomar del presupuesto y esto solo se logra recaudando más y obviamente con reforma fiscal para que los adultos mayores puedan comer. Unificar todos los programas locales sociales a uno de alcance federal.

Estos cimientos para tener un retiro más digno no son una invención mía, es un modelo exitoso probado en el mundo desarrollado que permitiría a sus adultos mayores vivir dignamente. De no hacer algo al respecto seríamos, como dice un muy buen actuario y amigo mío, “una fábrica de viejos pobres”.

info@cism.mx
@juansmusi
www.cism.mx