Mercados en perspectiva

No es normal...

Mi columna es financiera, estoy consciente, pero para crecer y mejorar en esta materia debemos evolucionar antes o de la mano, en cosas que a muchos les parecen normales y no lo son...

No es normal, y mucho menos correcto, corromper para obtener una ganancia, buscar y beneficiarse de la relación con funcionarios de cualquier nivel, porque vergonzosamente en todos los rangos roban con el fin de cerrar un negocio y repartir "comichas" a diestra y siniestra. Menos es normal admirar y querer emular a la gente que ha hecho de esa forma ilícita su fortuna.

No es normal evadir impuestos bajo ningún concepto, esto es un círculo vicioso, siendo el pretexto: no pago porque se lo roban. Así es; sí roban..., y mucho, pero la solución no es esa.

La estructura fiscal del país va de la mano con el nivel de desarrollo, crecimiento, bienestar y estabilidad; mientras más personas paguen impuestos, mejor infraestructura, servicios de salud, educación, seguridad y nivel de vida.

Comprar facturas, simular o adoptar esquemas de outsourcing no es normal ni benéfico para nadie; se vale la estrategia fiscal cuando ésta promueva el desarrollo y crecimiento de las empresas, vía deducibilidad y mejoras de la estructura del propio negocio.

No es normal conformarse con pagar impuestos y no recibir nada a cambio, hay que exigir a políticos y autoridades, porque nos hemos confundido; son ellos quienes deben servir a los contribuyentes, son servidores públicos.

Tampoco es normal, y menos se justifica, que porque todos o la gran mayoría lo hace, se puede hacer; sí, está mal, está mal y no por existir una mayoría corrupta el mal se aminora.

Tampoco será normal ni benéfico votar por el menos peor, elegir a aquel que impida que llegue al poder el populista.

Exijamos, y más ahora a nuestros servidores públicos, que salgan con sus mejores cartas, que nos brinden verdaderas opciones de cambio.

El no ser corrupto no es un atributo de alguien, ¡es una obligación y un valor entendido! Exijamos que se presente un programa de largo plazo para México, un plan integral con visión a futuro, con objetivos reales de a dónde queremos que esté o llevar a nuestro país.

Ser honestos es una obligación, y no la razón o motivo para votar por "el diferente".