Mercados en perspectiva

Regresa el miedo…

Hace un par de semanas escribía acerca de que hay más noticias positivas que negativas; siempre existen de los dos tipos y lo importante es que en esa balanza pesen más las buenas que las malas.

Dicho esto, hablaba de cómo las cosas aún seguían vulnerables y frágiles y que fácilmente podía descomponerse el ambiente.

Sigo pensando que Estados Unidos y la Fed, China y su crecimiento económico, así como el petróleo, seguirán siendo las variables de mayor peso en el desempeño de los mercados; desde luego hay nuevas variables que pesarán, pero no tanto como las tres anteriores.

Yo diría que regresó el miedo, porque en los últimos días en la información económica del mundo ha habido tanto desaceleración como menor actividad económica, sembrando de nuevo la duda de hacia dónde va el mundo y los mercados.

En EU los datos indican que la economía sigue en zona de desarrollo y expansión, a menor ritmo y con un crecimiento en el primer trimestre de 0.5 por ciento, que la obliga a crecer —en los siguientes tres trimestres— a tasas mayores a 2.7 por ciento para lograr el pronóstico anual de 2.1 por ciento.

El dato del empleo, que se esperaba en 200 mil en abril, salió por debajo, en 160 mil; además, las utilidades de las empresas públicas salieron mejor a lo esperado, pero con contracciones en las utilidades en un promedio de 8 por ciento.

China dio información económica mixta, pero el mercado sigue escéptico con los números reportados y no obstante los esfuerzos hechos por la autoridad monetaria y el gobierno, éstos no parecen surtir el efecto deseado.

Han apuntalado al yuan y lo han mantenido estable, solo se ha devaluado 4 por ciento; los créditos preferentes a pequeñas y medianas empresas, de dudosa viabilidad, se han otorgado en grandes cantidades.

El petróleo ha entrado en una relativa estabilidad, el rango del WTI ha sido de 43 a 45 dólares en los últimos 15 días, muy lejano a los mínimos de enero y febrero; esta última variable, más que volatilidad, últimamente ha aportado estabilidad.

En Europa las cosas mejoran poco en lo económico, crecerá de 1.5 a 1.6 por ciento este año, que es igual o poco mejor que 2015, aunque hay temas complicados.

Francia, que es la segunda economía de la zona, con problemas de crecimiento negativo; Gran Bretaña, con el Brexit —la votación va 44 por ciento que se quedan y 40 por ciento que salen—; en Londres el alcalde que acaba de triunfar es musulmán; en España siguen sin formar gobierno y habrá de nuevo elección el 26 de junio.

En México las noticias son buenas, el crecimiento del primer trimestre fue de 2.7 por ciento, nivel que superó las expectativas, y el consumo aumentó; respecto de los indicadores de manufactura y servicios, ambos están en zona de expansión.

Y la inflación de nuevo por debajo de lo esperado.

En días recientes se hizo una encuesta relacionada con la perspectiva de México y se encontró que quienes peor se expresan al respecto piensan remodelar su casa o cambiar coche pronto; ¿será que hablar mal es el nuevo deporte nacional?

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