Mercados en perspectiva

No todo es China y el petróleo…

Sigue predominando el mal y adverso ambiente en los mercados; los titulares los acapara el petróleo y China, por lo que toda la atención y tensión están centrados en estos dos temas.

La semana pasada, el rebote de los mercados se debió a los precios del petróleo, el simple rumor de un posible acuerdo entre Rusia y Arabia Saudita, de recortar la producción, provocó que dicho repunte fuera de más de 10 por ciento, mismo que durante este fin de semana, lunes y martes, se perdió.

De nuevo mercados a la baja y monedas presionadas, incluido el peso.

Cambiando de tema, quisiera hablar de otros asuntos relevantes que, creo, abonan a que no todo sea malo.

Empiezo por comentar sobre los reportes de las empresas que cotizan en bolsa en Estados Unidos.

Los resultados de las empresas estadunidenses han sido buenos en términos generales; los números tanto de la construcción como de la industria inmobiliaria también han mejorado.

Esta semana tenemos una agenda importante, primero por la reunión del jueves de Banco de México, en la cual pensamos que no habrá decisión de política monetaria, aunque no podemos descartar totalmente la posibilidad de que aumente 0.25 por ciento, para ver si esta acción pudiera tener un efecto sobre el tipo de cambio.

También es muy importante el dato del empleo en EU, que, como comentaba de esa economía, debe venir bien; número cercano o superior a 200 mil empleos creados en enero, dato que contribuiría a un mejor ambiente económico.

En el frente corporativo, es destacable que la empresa más valiosa del mundo ya no es Apple, sino Google; esto se motivó debido a la reciente baja de más de 7 por ciento en la empresa fabricante del iPhone, y un alza de más de 10 por ciento en los títulos de Google.

En México debemos seguir concentrados en mantener sanas las finanzas públicas, apretarnos el cinturón y mantener la estabilidad de nuestro balance; en esta coyuntura no podemos darnos el lujo de recurrir a mayor deuda y que ésta provocara una baja en la calificación de riesgo soberano.

Es penoso ver que si hubiéramos hecho la reforma energética en otro momento, en vez de retrasarla tanto, el país estaría mucho más sólido y la inversión habría llegado con mucho más fuerza.

Igualmente, es muy penoso no haber hecho una reforma fiscal con más contribuyentes, que generara mayor recaudación sin dañar más a los de siempre y a la planta productiva y formal del país; que nos siguiera quitando dependencia de los ingresos petroleros.

Febrero arranca difícil y parece que la historia no es muy diferente a la de enero; cabe la esperanza de que para el mundo, incluso el árabe, no sean sostenibles petroprecios tan bajos.


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