Mercados en perspectiva

'Brexit', se quedan o se van…

El brexit es, sin duda, el tema más sensible de la semana y del mes; no hablar del referendo con detalle o mayor profundidad sería ignorar un evento que puede tener proporciones y consecuencias enormes. Para empezar, quisiera explicar las razones de los ingleses que quieren salir y votarán en la boleta al tachar leave, y luego los argumentos de quienes se quieren quedar y presumiblemente optarán por remain.

Leave. Resulta que la población, en general, con mayor  promedio de edad —arriba de 50 años— quiere salir, al igual que la gente con menor ingreso anual y menor poder adquisitivo se inclina por dejar de pertenecer a la eurozona.

Son muchas las razones principales, pero las más sensibles tienen que ver con soberanía, nacionalismo y orgullo, ya que no les gusta bailar al son que toque Alemania; existe una rivalidad histórica que daña la dignidad británica por tener que supeditarse a las reglas y condiciones que los alemanes imponen, al ser la nación más poderosa del bloque. Además, hay un gran descontento con la alta migración, y al ser parte de la unión, el libre tránsito en los comunitarios les ha derivado en una mayor afluencia de extranjeros que llegan a generar problemas y tomar sus puestos de trabajo.

Remain. En este caso la gente joven —menor a 40 años— y con mejores ingresos medidos per cápita se inclina por quedarse. Pertenecer implica formar parte del mayor bloque económico del mundo, aprovechar que no haya fronteras ni aranceles importantes, facilita la migración, formar parte de la comunidad, y que el intercambio comercial y el tránsito entre los países miembros es libre. Sin duda esta opción es la preferida de la comunidad internacional y de los mercados; es la que nos aporta más certeza económica y permite continuidad; desde el punto de vista estrictamente económico, es esta la opción más deseable.

La semana pasada, las encuestas se inclinaban por primera vez a favor de salir, lo que provocó miedo, incertidumbre y volatilidad; las consecuencias y la proporción de inclinarse por esta opción son desconocidas. Una superdevaluación de la libra esterlina, así como una posible recesión o un crack bursátil son escenarios posibles, y por ello el contagio mundial a bolsas y monedas.

Hoy, a solo 24 horas de conocer el resultado del referendo, nuevamente las encuestas se inclinan ligeramente por la permanencia de Inglaterra en la Unión Europea; esto ha propiciado una calma transitoria que permitió a las bolsas y monedas recuperar algo de terreno.

Yo soy de los que piensa que Reino Unido se quedará, y consecuentemente el escenario será el deseado, pero hay que atender a ese gran número de indignados, enojados o descontentos.

Cuando la gente me pregunta por qué lo que sucede allá afecta acá, le contesto: vivimos en un mundo global en el que  todas las naciones importantes, México incluido, tienen relaciones comerciales e intereses con Reino Unido; por lo tanto, lo que allá ocurre repercute también aquí y en otros países. Recuerden de qué manera el mundo se puso de cabeza con una economía tan pequeña como la griega; imagine cuánto más podría repercutir un evento negativo en la segunda economía más importante de Europa.

info@cism.mx
@juansmusi
www.cism.mx