Doble Fondo

Lo que se nos viene este 2015 (Guerrero)…/y II

Es una vergüenza que Guerrero y Michoacán no puedan tener un ejercicio democrático pleno y con todas las garantías de ley.

Me parece que Guerrero será un estado que dará serios problemas este año. Y esos conflictos no solo surgirán de las violentas disputas entre cárteles por controlar la producción, el tráfico y comercio de amapola, mariguana y drogas sintéticas, y debido a los recurrentes casos de secuestros y extorsiones, sino por motivos políticos y causas provenientes de conflictos sociales derivados de la tragedia de los normalistas de Ayotzinapa.

El 7 de junio habrá comicios para elegir gobernador, Congreso local y alcaldes de 81 ayuntamientos. La clase política guerrerense sufre descrédito absoluto. No percibo a los ciudadanos con muchas ganas de votar por el PRD que postuló al delincuencial alcalde José Luis Abarca de Iguala, y que estaba a punto de hacer candidata a su esposa, la no menos imputada María de los Ángeles Pineda Villa. Tampoco veo que los guerrerenses estén entusiasmados con el PRI del alcalde de Cocula, César Peñaloza Santana, el mismo que no veía ni sabía nada de las actividades delincuenciales en su ayuntamiento. El PAN nunca ha tenido presencia importante en el estado, salvo en algún ayuntamiento.

Y esos casos no son aislados. Por citar un ejemplo, en noviembre pasado publiqué en este diario un reporte en el que se documentaba que, desde el principio de 2014, se detectó que 12 alcaldes de Guerrero podrían tener vínculos con diferentes grupos criminales, ya fuera por voluntad propia, o debido a actos de coerción contra ellos. Catalogados como “Objetivos de Atención Especial” por cuerpos de seguridad del Estado mexicano, ocho presidentes municipales pertenecían al PRD y cuatro al PRI. Y de los 12, hasta ese momento dos ya habían sido capturados: José Luis Abarca y Feliciano Álvarez Mesino (PRD), de Cuetzala del Progreso.

Más allá del desprestigio de la aristocracia política guerrerense, hay otro problema: los maestros disidentes de la Ceteg, junto a organizaciones sociales con las cuales han conformado lo que denominan Asamblea Nacional Popular, han advertido que harán todo lo posible por impedir la realización de los comicios. Y ya sabemos que cuando así lo desean, literalmente incendian y destrozan impunemente lo que quieren, desde la puerta de la Casa Guerrero hasta el Congreso local, pasando por las instalaciones del gobierno guerrerense y de partidos políticos, sin olvidar sus arremetidas contra numerosos ayuntamientos, varios de los cuales, por cierto, ya están en su poder desde hace meses: según los últimos datos que poseo, 42 alcaldías están tomadas.

En estas condiciones, el INE ya ha retrasado su calendario de actividades electorales en la entidad. ¿Quién es hoy el guapo que se atreve a afirmar que las elecciones en Guerrero transcurrirán sin problemas? ¿Quién garantiza que el crimen organizado no se infiltre? ¿Quién asegura que se impedirá que los movimientos sociales, muchos con agendas literalmente de insurrección, bloqueen el desarrollo del proceso electoral? ¿Alguien va a declarar en las próximas semanas que hay condiciones para que se lleven a cabo elecciones normales en ese estado? Quiero ver qué dicen cuando algunos de estos grupos impida actos proselitistas. O a ver qué dicen a las primeras amenazas de los delincuentes.

Es una vergüenza que Guerrero y Michoacán (entidad de la que me ocupé la semana pasada) no puedan tener un ejercicio democrático pleno y con todas las garantías de ley, independientemente de la porqueriza en que han convertido la política no pocos políticos. Es una vergüenza y será una grave derrota del Estado mexicano si así ocurre…

jpbecerracostam@prodigy.net.mx

http://twitter.com/jpbecerraacosta